Sevilla tuvo su propia cadena de comida, a lo Burger King y McDonals, durante la década de los 80 y 90, la hamburguesería Dulio. Esta cadena supo ganarse el cariño del público con su estilo único, menús originales y un ambiente que marcó a varias generaciones.

La primera hamburguesería Dulio abrió sus puertas en el Paseo de Cristina, cerca de la calle Almirante Lobo. Detrás de este negocio estaba Juan Rodríguez Rodríguez, un emprendedor gallego afincado en Sevilla, quien eligió el nombre en honor a su perro, Dulio. El éxito del primer local permitió la expansión de la cadena a otros puntos de la ciudad, incluyendo la calle Salado, el entorno de El Corte Inglés de Nervión y un centro comercial en Gines.

Dulio se destacó no solo por sus hamburguesas y comida rápida de calidad, sino también por su originalidad. Sus menús recibieron nombres inspirados en posiciones de baloncesto. Esta particularidad, junto con el sabor de sus productos y la familiaridad del ambiente, hicieron de Dulio un lugar especial para muchas familias y jóvenes sevillanos.

El declive y el cierre de Dulio

A pesar de su popularidad, Dulio no pudo resistir la llegada de las grandes cadenas de comida rápida internacionales. La creciente competencia, unida a otros factores económicos, llevó al cierre paulatino de sus establecimientos a finales de los años 90. Con su desaparición, Sevilla perdió una parte importante de su historia gastronómica local, aunque el recuerdo de Dulio sigue vivo en la memoria de quienes disfrutaron de sus hamburguesas y de su ambiente único.

Hoy en día, Dulio es un recuerdo nostálgico para muchos sevillanos que crecieron disfrutando de sus hamburguesas y su ambiente familiar. Aunque ya no forma parte del paisaje de la ciudad, sigue siendo un símbolo de una época en la que la comida rápida tenía un toque más personal y cercano.