- La espectacular ruta de senderismo a solo 30 minutos de Sevilla que conecta Sierra Morena con Doñana
La orilla del río Guadaíra, en el corazón de Alcalá de Guadaíra, alberga una ruta repleta de historia y belleza natural: la senda de los molinos harineros. Un paseo que se convierte en una experiencia inolvidable para deportistas, familias, curiosos y amantes de la naturaleza, la cultura y la historia.
De puente a puente: a favor o contracorriente
Puente del Dragón: el guardián del castillo
Este singular puente figurativo, diseñado por el arquitecto José Luis Manzanares, puede ser el punto de partida perfecto. Se construyó como parte de la circunvalación de Alcalá, uniendo la A-92 con la A-392. Su diseño, inspirado en el dragón del Parque Güell de Gaudí, lo convierte en un icono arquitectónico de la ciudad.
Siguiendo la ribera izquierda
Molino del Realaje
A pocos pasos, encontramos el molino del Realaje, que conserva todas sus dependencias industriales, incluyendo su casa del molinero. Su torre almenada está declarada Bien de Interés Cultural de Andalucía. El gran azud del molino canaliza el curso del Guadaíra en un recodo estratégico.
Estación de Adufe
Construida en 1885 por The Seville Water Works Company, esta estación de bombeo impulsaba agua a Sevilla. Su historia se remonta a los Caños de Carmona, una conducción medieval para abastecer de agua a la ciudad.
Molino de Vadalejos
Ubicado junto a la Fuente de la Judía, este molino de manantial formaba parte de un sistema de conducción de agua que abastecía a la estación de Adufe. Sus restos nos transportan a la historia molinera de la región.
Rumbo al casco antiguo
Puente de Jesús el Nazareno
Conocido como «puente romano», su estructura medieval se erige sobre una base de origen romano. Durante siglos, fue una de las principales vías de acceso a Alcalá.
Molino de las Eras
Ubicado en el Parque de San Francisco, este pequeño molino de cubo conserva su estructura original con un tramo de atarjea de 12 metros.
De la Tapada a la Aceña
Molino de la Tapada
Este molino de cubo, alimentado por el manantial de la Fuente del Piojo, destaca por sus frescos heráldicos en la fachada.
Molino del Algarrobo
Situado en la ribera urbana del Guadaíra, es un molino de rodezno que mantiene su estructura poligonal y una torre almenada de 10 metros de altura.
Molino de Oromana
Este molino de manantial destaca por su icónica atarjea abovedada, imagen representativa del Parque de Oromana. Desde su parte alta se disfruta de una vista privilegiada del entorno.
Molino de San Juan
Con tres cuerpos de fábrica y una torre de 9 metros, su azuda de 24 metros lo convierte en uno de los molinos más emblemáticos de la ruta.
Molino de Benarosa
Su nombre, de origen árabe (Banu Arusa), significa «los hijos de la calma». Es un claro ejemplo de molino de río, con un torreón de acceso a sus salas de molienda y una azuda que alimenta sus rodeznos.
Molino de la Aceña
Es el último molino del recorrido. Su azuda transitable nos permite elegir la ribera por la que regresar al punto de partida. En su torre almenada destaca un azulejo con la inscripción: «En el año 1384, el día de Año Nuevo, llegó este azulejo al río»
