La Delegación Territorial de Educación ha decidido cerrar el colegio CEIP San Ignacio de Loyola, ubicado en el Polígono de San Pablo de Sevilla, y fusionarlo con el CEIP San Juan de Ribera debido a la baja demanda de plazas. A partir de septiembre, los alumnos de ambos colegios estudiarán en las instalaciones del San Juan de Ribera, que pasará a tener un nuevo nombre y código de centro.

Esta decisión ha generado malestar entre las familias, que denuncian la desaparición de un colegio con un marcado carácter inclusivo, donde actualmente hay 40 alumnos con necesidades especiales. Además, preocupa la incertidumbre sobre el futuro del profesorado, ya que, aunque inicialmente se aseguró que la plantilla se mantendría, en la última reunión con Educación se indicó que su continuidad aún está en el aire.

Otro motivo de descontento es el criterio seguido para determinar el cierre. Mientras los colegios públicos de la zona han visto reducirse sus líneas en los últimos años, los centros concertados cercanos han mantenido su número de aulas. Desde el San Ignacio de Loyola, consideran que esta política perjudica a la escuela pública, priorizando la demanda sobre el equilibrio en la oferta educativa.

Las familias han convocado una protesta a las puertas del colegio para este martes a las 8:45, con el objetivo de exigir garantías sobre la permanencia de los docentes y los recursos para el alumnado con necesidades especiales. Asimismo, queda por determinar qué uso se dará al edificio del San Ignacio de Loyola una vez que deje de funcionar como centro educativo.

Este cierre, motivado por el descenso de la natalidad, podría no ser el último en Sevilla. La previsión de una caída continuada en el número de nacimientos hace temer que esta medida se replique en otros colegios de la ciudad en los próximos cursos.