El Día del Voluntariado debería llevar el nombre de la ‘Brigada Nocturna’ de Sevilla. Este grupo de personas atiende, al menos una vez por semana y sin faltar a su cita, a las necesidades de casi un centenar de personas que se encuentran sin hogar por las céntricas calles de la capital hispalense. La actividad desarrollada en horario de noche, tal y como viene especificada en el propio distintivo de este equipo, no cuenta con ningún tipo de financiación externa. Tan solo disponen de la ayuda proporcionada de las distintas hermandades y colectivos de la provincia, y fuera de ella, que a través de las redes sociales acercan el calor de un café para calmar el frío y el bienestar de una buena charla para calmar, por otro lado, la soledad.
En su amplia mayoría, estos voluntarios son personas pertenecientes a La Algaba quienes iniciaron esta iniciativa consistente en algo tan simple como ayudar al prójimo. Es la definición de «echar una mano» que predica la Iglesia, pero que, en muchos casos no sigue al pie de la letra. Sin duda una labor desinteresada que realizan cada semana y sin faltar por las calles de la capital hispalense.
Una década de la ‘Brigada Nocturna’ en Sevilla
Todo comenzó hace una década, cuando dos amigas quedaron para salir a cenar a un céntrico establecimiento de la ciudad. Al concluir la cita, las comensales se encontraron con una persona indigente sentada en un escalón. Enseguida pensaron en ayudarle pagándole un hotel para esa misma noche. Sin embargo, cambiaron de opinión y decidieron regresar al día siguiente con comida y bebida. A partir de este preciso instante, lo llegaron a hacerlo de manera periódica y, poco a poco, se volvió una costumbre a la que se sumaba cada vez más gente.

Tal y como explica el voluntario Fernando García, la labor la realizan todos los lunes del año, a excepción del Lunes Santo -porque la ruta que siguen pasa justamente por calles y plazas en las que está instalada la carrera oficial, zona de paso de las hermandades-, llevan a cabo el camino para proporcionar comida, bebida y hasta ropa que puedan utilizar las personas más necesitadas.
El número de indigentes ha aumentado
Según relatan los voluntarios de la ‘Brigada Nocturna’, el número de indigentes en las calles de Sevilla ha aumentado. «Comenzamos con 45 bocadillos diarios y, desgraciadamente, vamos ya por la centena», aseguran. En esta línea, antes de llegar el día en el que desarrollan el reparto por las céntricas calles de Sevilla, organizan el material que van a aportar para que nunca falte de nada. Además, al finalizar cada jornada, suelen comentar las necesidades de los indigentes para conocer de primera mano qué les hace falta.

El día en el que el Ayuntamiento quiso vetar a la ‘Brigada Nocturna’ del centro de Sevilla
Fernando García, uno de los voluntarios, recordó que una noche se encontraron por sorpresa con la visita de José Luis García Martín, concejal de Asuntos Sociales en el Ayuntamiento de Sevilla. «Nos esperó un día en la Plaza Nueva, uno de los puntos en los que paramos», señaló. «Nos llegó incluso a decir que no podemos hacer lo que estábamos haciendo, porque de cara al turismo de Sevilla quedaba muy feo», afirmó este voluntario, que lleva más de seis años dentro de esta iniciativa.
También indicó que el concejal de Asuntos Sociales les ofreció un local para llevar su labor social: «Nos iban a dar un local para darles de comer, pero nos negamos porque nunca hemos pedido ningún tipo de financiación».
Este es el recorrido de la ‘Brigada Nocturna’ por Sevilla
Los voluntarios de la ‘Brigada Nocturna’ suelen realizar siempre el mismo recorrido por el centro de Sevilla. Todos los lunes del año se reúnen a las 21:30 horas en las inmediaciones de la Plaza de la Gavidia, donde llegan poco a poco cargados de alimentos y ropa que los van metiendo en carros de la compra para después ser repartidos a los más necesitados que aguardan impacientes la visita de estos ángeles custodios sevillanos.

El trayecto comienza a pocos metros de la Plaza de la Gavidia, en La Concordia. Desde allí, donde se realiza el primer reparto, llegan hasta la Plaza de la Magdalena por las calles Alfonso XII y San Eloy. Allí efectúan la segunda parada. Luego, transitan por O’Donell y Tetuán para acabar en la Plaza Nueva, un lugar muy concurrido por estos indigentes. Tras esta tercera parada, caminan hacia las inmediaciones de las Setas y la calle Imagen, donde pernoctan cada noche decenas de ellos. En este enclave, además de entregar un café caliente, agua u otros alimentos de primera necesidad, así como ropa interior y otros tipos de abrigos para luchar contra la fría noche, también regalan una buena conversación, pues muchos de ellos añoran la compañía de alguien. Esta es la última parada, junto a la Plaza del Cristo de Burgos que llevan a cabo antes de regresar a la Gavidia.
Doble y hasta triple turno en las noches más frías
Las fechas en las que las madrugadas son exageradamente frías en las calles de Sevilla, la ‘Brigada Nocturna’ dobla e incluso triplica su labor para estar cuando hay que estar. Por lo tanto, durante los meses que van desde noviembre a febrero, los voluntarios no solo salen a repartir los lunes, sino que también llevan a cabo el recorrido habitual los martes y miércoles.

El frío de la soledad, por encima del hambre
Los voluntarios del buen hacer de la ‘Brigada Nocturna’ aseguran que, por encima de las necesidades alimenticias y de ropa, estas personas anhelan la buena compañía a través de una simple conversación. La soledad es algo habitual en ellos, tal y como comentan. Precisamente, es una de las acciones que también desarrolla este equipo.
«A día de hoy, la sociedad trata a los mendigos como si fueran muebles», incide Fernando García, uno de los voluntarios. «Hay personas que están sentadas al lado de un contenedor y, a lo mejor ellos no demandan un bocadillo, sino personas con las que poder sentarse a hablar», resalta.
Colectivos de fuera de la provincia de Sevilla también han participado en la ‘Brigada Nocturna’
La cooperación sin ánimo de lucro que realiza la ‘Brigada Nocturna’ va más allá de la provincia de Sevilla. La Hermandad del Rocío del municipio onubense de Paterna del Campo es un claro ejemplo de ello. A través de Jesús Daza, un vecino del pueblo, la cofradía rociera se pudo poner en contacto con este equipo de voluntarios para echar una mano en esta labor social que realizan cada lunes del año, a excepción del Lunes Santo por las circunstancias aclaradas con anterioridad.

«Gracias al boca a boca, la hermandad pudo recopilar ropa, mantas y todo lo que se podía para luego ser repartida por las calles de Sevilla de la mano de la ‘Brigada Nocturna’», cuenta Jesús Daza, quien contactó desde un primer momento con José Manuel Carranza González, más conocido como ‘Chemi’, uno de los principales responsables de esta maravillosa iniciativa. «Es una experiencia muy bonita a la par que gratificante», insiste. «Te das cuenta de la cantidad de gente que hay viviendo en la calle con muchas necesidades», añade. El onubense de Paterna del Campo concluye que «la gente de la ‘Brigada Nocturna’ hace una gran labor» en Sevilla.
Por último, destacan que este servicio que prestan de manera desinteresada a las personas que se encuentran viviendo en las calles de Sevilla no concluye hasta que sus carros, repletos de alimentos y ropa, se vacían fruto de una intensa jornada de colaboración. Visiblemente, podría parecer una labor de unos pocos, pero hay muchos colectivos y empresas colaboradoras que ponen su granito de arena por un bien común.
