Imagen del cartel que anuncia la prohibicion de uso del carril bici de la avenida Luis de Morales - A CONTRAMANO
Imagen del cartel que anuncia la prohibicion de uso del carril bici de la avenida Luis de Morales - A CONTRAMANO

Un cartel de prohibición de uso del carril bici de la avenida Luis de Morales ha provocado un enfrentamiento entre la asociación de ciclistas A Contramano y el Ayuntamiento de Sevilla.

En un primer momento, la agrupación lamentó el reciente «cierre» de la vía ciclista, después de que sus dimensiones se redujeran en la reurbanización acometida por el Ayuntamiento para la ampliación del tranvía. Sin embargo, esta obra para alargar dicho transporte desde San Bernardo hasta Nervión no han sido la causante del problema. En concreto, todo se ha originado a raíz de un cartel de prohibición no retirado el que ha provocado tal revuelo.

El cartel ha provocado la reacción de A Contramano

El Gobierno local señala que el citado cartel de señalización de obra se retiró una vez se detectó que no se había procedido a ello. Sin embargo, el colectivo ha sostenido que «tal y como denunciamos en su día que iba a ocurrir debido a su pésimo diseño, el carril bici de chinchetas de Luis de Morales se ha cortado por el Ayuntamiento de Sevilla, que considera que en una avenida de 40 metros de sección, con seis carriles de circulación, un tranvía y amplias aceras capaces de albergar numerosos veladores, sobran precisamente los 2.5 metros de carril-bici».

Visiones dispares con respecto a la movilidad sostenible

A juicio de A Contramano, la situación reflejaría que la movilidad sostenible ocupa «el último lugar entre las prioridades municipales», mientras el Gobierno local viene defendiendo el diseño de la reurbanización de la avenida Luis de Morales para evitar que a consecuencia de la introducción del tranvía se crease «un cuello de botella» en materia de tráfico privado.

Según el Ayuntamiento, con este diseño ha sido posible dar continuidad a los carriles de circulación de tráfico rodado de la avenida de San Francisco Javier, «garantizando la autonomía del carril bus, ampliando el acerado y los recorridos peatonales sin perder ni un metro del carril bici», idea que no comparte la asociación de ciclistas.