La procesión de clausura del II Congreso de Hermandades de Sevilla, la Magna, estará marcada por la ley seca en los establecimientos hosteleros que estén en el entorno de la carrera oficial, lo que ha generado malestar entre los empresarios del sector. Las normas afectan tanto a las terrazas como a la venta de bebidas durante las procesiones previstas los días 7 y 8 de diciembre.

El Ayuntamiento ha ordenado la retirada de terrazas en las calles afectadas por los recorridos de las procesiones. La medida estará en vigor desde las 15:00 horas del jueves 7 hasta las 7:00 del lunes 9 de diciembre. Además, se limita la venta de bebidas en la vía pública: los locales no podrán vender bebidas en envases abiertos o de vidrio durante las procesiones, salvo agua, refrescos y zumos en plástico, y café en vasos de cartón para consumo individual. Esta normativa no afecta al servicio de entrega a domicilio.

Zonas afectadas por la ley seca de la Magna

El 7 de diciembre se realizarán los traslados de las imágenes de la Esperanza de Triana y El Cachorro hacia la Catedral, con salidas programadas a las 15:00 y 16:00 horas, respectivamente. El día 8 será el turno de la Esperanza Macarena y el Gran Poder, cuyos traslados comenzarán a medianoche y a las 6:30 horas. Durante estos eventos, se retirarán las terrazas de numerosas calles clave de la ciudad, desde la Ronda de Triana hasta el casco histórico, incluyendo zonas como la Plaza del Altozano, la Alameda de Hércules y la Avenida de la Constitución.

El regreso de las imágenes también estará sujeto a restricciones similares, afectando calles como Sol, Feria, Resolana, y Castilla, entre otras. Los horarios de llegada a los templos varían entre las 22:00 y las 4:50 horas.

Para la procesión de clausura del Congreso el domingo 8 de diciembre, se ampliará la retirada de terrazas a un amplio «perímetro de afección», que incluye la Catedral, la Puerta de Jerez, Mateos Gago, Alfalfa y zonas cercanas. Estas restricciones estarán vigentes de 12:00 a 2:00 horas del lunes 9.

Un debate abierto

La hostelería sevillana advierte que estas medidas comprometen uno de los fines de semana más lucrativos del año. En 2023, durante las mismas fechas, los bares y restaurantes incrementaron su facturación en un 10%. Sin embargo, el Ayuntamiento sostiene que las restricciones son necesarias para garantizar la seguridad y el orden en eventos multitudinarios. Mientras tanto, la decisión sobre un posible cierre patronal aún está en el aire, dependiendo del consenso entre los empresarios afectados.