Samuel S. Ramírez, el cuponero influencer de Los Palacios. @palaciegos
Samuel S. Ramírez, el cuponero influencer de Los Palacios. @palaciegos

Tipos de influencers hay como personas en el mundo. De moda, de actualidad, de gastronomía…Cada uno aporta lo que domina o con lo que se siente más seguro en las redes sociales. Samuel S. Ramírez es un joven cuponero de Los Palacios que se ha hecho conocido en Instagram (@palaciegos), donde acumula más de 24.000 seguidores, subiendo entrevistas, ofertas de trabajo o recomendaciones, todas relacionados con su pueblo.

Samuel, además, procura que su cuenta sea un espacio en el que todos los palaciegos puedan participar. A través de sus historias de Instagram, publica anuncios, objetos perdidos e incluso denuncias vecinales por desperfectos en la localidad. Todo un servicio al público.

Este proyecto empezó cuando «estaba aburrido» en su casa. «Vi que el nombre de usuario ‘palaciegos’ no estaba ocupado en Instagram» y decidió crearse la cuenta «para contar cosas de mi pueblo». Nada más empezar pensé: «Madre mía la que se me viene encima», cuenta para Sevilla Actualidad.

Al principio confiesa que no se lo tomó muy en serio. «Subía memes y mantuve más de un año mi identidad en secreto», cuenta. Sin embargo, cuando empezó a ganar seguidores, se dio cuenta de la magnitud de lo que había creado y decidió mostrar su imagen. Fue gracias a un vídeo que se le viralizó, «Los Palacios en un minuto», aunque señala que fue realmente durante el covid-19 cuando más notó esa subida de seguidores. «Nadie podía salir de casa, así que miraban mi cuenta para ver qué es lo que pasaba en el pueblo», indica, asegurando que de esa forma «se sentía bastante útil». «Hacíamos directos, jugábamos a Pasapalabra e incluso la gente me enviaba sus vídeos caseros», recuerda.

Todas estas ideas las saca de «TikTok», donde se inspira para convertir los vídeos más virales en una versión de Los Palacios. «Ahora estoy empezando con entrevistas por la calle y esos vídeos se me están viralizando mucho», declara.

Pero no todo ha sido un camino de rosas en esta andadura de más de cuatro años. Samuel confirma que críticas ha recibido «a montones». De los vecinos, cuando sube una queja vecinal, o del mismo «Ayuntamiento, diciendo que lo que yo estaba contando no era verdad». Sin embargo, «nunca me ha pasado nada ni me han hecho daño», aunque sí ha recibido «amenazas».

Un altavoz a su enfermedad

Recientemente, este cuponero palaciego ha compartido un vídeo hablando sobre su enfermedad: La retinosis pigmentaria. Se trata de una «enfermedad visual que hace que en la noche y en sitios oscuros no pueda ver con normalidad. También se le conoce como vista túnel», ha contado el joven en el vídeo. Una publicación que acumula más de mil «me gusta» y en la que Samuel explica, «para que todos lo entendáis», que «solo veo de frente» y «es como si le bajarais el brillo al móvil». «Si me ves por la calle y me vas a dar la mano, no lo voy a ver», cuenta con tono jocoso el joven.

El motivo del vídeo es que, próximamente, «se va a hacer de noche más temprano» y su trabajo lo va a tener que desempeñar «mucho rato de noche». Un trabajo que, por cierto, lleva tan solo cinco meses desempeñando, pero que es muy agradecido. «La gente me devuelve el favor que hago en las redes comprándome rascas. Siempre me dicen: Venga palaciego, que tú vas a dar el premio». Por ello, Samuel pide comprensión a sus compradores. «Si me vas a dar un cupón y me quedo como mirando, lo siento, es que no veo», explica, para, a continuación, ejemplificar todo lo que le ha sucedido en su vida por culpa de la enfermedad. «Me he comido farolas, he tenido que pedir perdón muchas veces, casi me meto en jaleos por chocarme con alguien porque piensan que estoy borracho, y no», sentencia.

Cuenta, además, que no puede sacarse el carnet de conducir, un asunto que le da «igual», porque ha conseguido «subir montañas e ir de discotecas», este segundo facilitado por sus amigos, «que son muy feos y nadie se les acerca», por lo que tiene más espacio para circular, relata entre risas. Tiene más proyectos en mente relacionados con su condición, como explicar «en qué sitios no veo», cuenta, «lugares como el parking de un supermercado, o cuando entro de la calle a una tienda».

Su enfermedad, sin embargo, «irá empeorando con el tiempo», pero el joven señala que «no tengo miedo» y que va a vivirlo todo «al máximo». Además, para generar más conciencia sobre el asunto, ha asegurado que subirá más vídeos relacionados con la retinosis pigmentaria contando anécdotas que le hayan ocurrido.