El Metro de Sevilla prohibirá la entrada de patinetes eléctricos a partir del próximo mes de enero de 2024. La prohibición se extiende, además, a otros medios de transporte público de titularidad autonómica, según ha anunciado la Consejería de Fomento de la Junta.
La decisión surge como consecuencia de la resolución de la DGT sobre el certificado de seguridad de este tipo de vehículos. A partir del 21 de enero solo se permitirá la venta de patinetes eléctricos certificados por razones de seguridad vial y protección del conductor. Una normativa que no se aplicará a los vehículos fabricados antes de esa fecha, que podrán seguir circulando sin regulación hasta 2027.
La Consejería de Fomento ha encargado dos informes para respaldar esta medida. Uno al Departamento de Autoprotección y Seguridad del Metro de Sevilla y otro a la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla. Este último destaca la importancia de priorizar la seguridad de las personas y sugiere mantener la prohibición hasta que los riesgos disminuyan. Es decir, hasta que todos los patinetes eléctricos en servicio cuenten con certificación.
Explosión de la batería de un patinete en el metro de Madrid
Esta decisión se produce después de un incidente en el metro de Madrid, donde la explosión de la batería de un patinete eléctrico causó daños materiales y obligó a detener la circulación del transporte público. Otras regiones de España, como la Comunidad de Madrid, el área metropolitana de Barcelona y Mallorca, ya han implementado medidas similares en el transporte público, mientras que Valencia ha extendido la restricción a los servicios ferroviarios.
Cabe destacar que esta no es la primera vez que el Metro de Sevilla considera restricciones al uso de patinetes eléctricos en sus vagones. A principios de 2023, se emitió una normativa que recomendaba a los usuarios plegar los patinetes en momentos de aglomeración, sin embargo, esta medida no fue efectiva debido a la falta de un servicio de vigilancia. A partir de ahora, la prohibición se extiende incluso a las estaciones, hasta que los riesgos asociados con los patinetes eléctricos comiencen a disminuir.
