Un camionero está siendo investigado después de que la Policía Local de Sevilla hallara un tacógrafo manipulado en su vehículo durante un control policial. El individuo, de origen rumano pero residente en Almería, realizaba rutas internacionales en la Unión Europea con este sistema, poniendo en riesgo la seguridad vial. Mediante un mando a distancia, activaba y desactivaba el tacógrafo digital para aumentar las horas de conducción.

Los hechos ocurrieron durante un control de transportes activado en la zona del Polígono Industrial El Pino. En uno de los camiones controlados, los agentes detectaron que el tacógrafo no registraba la actividad y marcaba la posición de descanso. Al preguntar al conductor, un varón de 35 años, sobre la posible manipulación de este elemento de control, se mostró bastante nervioso, según relataron los agentes. En su bolsillo portaba un mando a distancia que activaba y desactivaba el funcionamiento del tacógrafo digital.

Por el interior del polígono, los agentes pudieron hacer una comprobación del funcionamiento de este novedoso sistema ideado para eludir los controles y poder realizar más horas de conducción.

El camión fue inmovilizado en el Distrito Cerro Amate de Policía Local y desplazado posteriormente a un centro especializado de control de transporte para verificar esta manipulación. Este centro especializado certificó la manipulación de la unidad intravehicular del tacógrafo.

Investigación y sanción

Así las cosas, los agentes informaron al conductor de sus derechos como investigado no detenido de un delito de falsedad documental. La manipulación afectaba a la generación de impulsos y a la señal de confirmación del tacógrafo. Al alterar la generación de impulsos por la velocidad del vehículo, evita que el tacógrafo detecte el fallo, logrando falsear la información y pudiendo prolongar los periodos de conducción, con el consiguiente aumento del riesgo para la seguridad vial y perjuicio en las condiciones laborales de los trabajadores.

El conductor tiene licencia comunitaria y el vehículo tiene matrícula rumana. Este quedó inmovilizado hasta la sustitución del tacógrafo por otro que estuviese certificado. Este tipo de manipulaciones constituye una infracción en la legislación de ordenación del transporte terrestre con una sanción prevista de 4001 euros.