Cristo de la Hermandad del Cerro / José Antonio Martín
Bajo un soleado Martes Santo, la Fervorosa Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono, Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Nuestra Señora de los Dolores fue la encargada de arrancar el día a las 11:45 horas, desde en la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores. Como curiosidad de este Martes Santo, era la primera vez que la Hermandad del Cerro procesionaba tres pasos.
Cerca de las 13:30 horas salió desde la Iglesia de San Esteban Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje y María Santísima Madre de los Desamparados. A primera hora de la tarde, salieron a la calle la Candelaria (15:40) y San Benito (15:45). Bien entrada la tarde, fue el turno para las hermandades del Dulce Nombre y Los Estudiantes.
En torno a las 19:40 horas, fue el turno para la Hermandad de los Javieres, desde la Parroquia de Omnium Sanctorum, en la calle Feria. Para cerrar las salidas de este Martes Santo, la Hermandad de Santa Cruz salió desde la Parroquia de Santa Cruz pasadas las ocho de la tarde.
Hermandad del Cerro / @DoloresdelCerro
Hermandad del Cerro / @DoloresdelCerro
Nazareno de la Hermandad del Cerro / José Antonio Martín
Cristo de la Hermandad del Cerro / José Antonio Martín
Una paloma, en la Virgen de la Hermandad del Cerro /María Román
Una paloma, en la Virgen de la Hermandad del Cerro / María Román
Cruz de Guía de San Benito en Luis Montoto / @hdad_SanBenito
María Santísima Madre de los Desamparados en Campana / HdadSanEsteban
Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje en Campana / @HdadSanEsteban
Virgen del Dulce Nombre / @hdadulcenombre
Stmo. Cristo de la Buena Muerte / @hdadestudiantes
Llegada de María Santísima de la Candelaria a Campana / @elconsejosev
El Cristo de la Buena Muerte de Los Estudiantes avanza por Puerta Jerez / @EmergenciasSev
El Cristo de la Buena Muerte de Los Estudiantes avanza por Puerta Jerez / @EmergenciasSev
El crucificado de los Javieres tras su salida /José Antonio Martín
Palio de los Javieres a las puertas de Omnium Sanctorum/ José Antonio Martín