Publicado enEl Graderío de la Catedral

Tarde de domingo

Siempre he sentido una extraña simpatía por los teleoperadores, personas que en estos tiempos tienen la suerte de tener un trabajo y la necesidad de conservarlo pese a que diariamente no sea un oficio en que reciban muchos agradecimientos. Como cualquiera de ustedes conozco personas que han sido, son y tal vez algún día yo […]