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Marruecos, segunda patria

Salgo a la calle y el sol golpea mi cara. Todo lo que asoma del abrigo está casi congelado pero ahora el rostro empieza a tomar conciencia de sí mismo. El sol saluda y los ruidos le hacen eco. Aquí no hay singular. Ruidos, olores, terrores, gentes, son todos plurales, diversos y múltiples.