Imagen de personas fumando en la Feria de Sevilla 2024 / Clara Fajardo
Imagen de personas fumando en la Feria de Sevilla 2024 / Clara Fajardo

Una Feria donde fumar esté prohibido por completo, no solo en las casetas. Un Real libre de humos. Para muchos un sueño lejano, para otros una pesadilla en potencia. En cualquiera de los casos, un futurible que se presta a debate de rabiosa actualidad a propósito de la prohibición de venta de tabaco que acaba de aprobarse en Reino Unido para todos aquellos nacidos a partir de 2009 en adelante. Un hábito que, a pesar de recaudar una cantidad notable de impuestos, supone para el Estado un gasto en sanidad tres veces superior a los ingresos.

La asociación Nofumadores.org califica de «histórica la abolición progresiva, por parte de Reino Unido, de la venta de tabaco a los nacidos a partir de 2009», por lo que «se insta al Gobierno Español a incorporar la medida en la próxima modificación legislativa de la ley antitabaco». Un deseo que, en gran parte se respalda en que «el 70% de los fumadores quieren dejarlo, un vicio que », explica Raquel Fernández, presidenta de dicha asociación.

Dejar de fumar en espacios como terrazas o la Feria de Abril

En diversas declaraciones a la prensa, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha reiterado que lo que pretende su cartera es «sacar del cajón» el plan antitabaco, en el cual se contempla la prohibición del mismo en las terrazas de los bares, aunque tal punto, «se está estudiando conjuntamente con las distintas autonomías». Desde Nofumadores.org sostienen que «se trata así también de desnormalizar el consumo de un producto que ha generado una pandemia industrialmente hablando. Liberar los espacios públicos de humo invita a dejar de fumar, al menos reducir el consumo, así como elimina el ejemplo nocivo de tal consumo para los jóvenes».

En esta línea, Raquel Fernández indica «que lo ideal sería que todos aquellos espacios abiertos en los que exista una gran aglomeración de gentes, sean declarados libres de humo como un desfile, las Fallas o el Real de la Feria de Abril, por supuesto». Se trata así de «proteger no solo a los propios fumadores y los pasivos, sino a personas vulnerables como niños, ancianos, mujeres embarazadas, etc.».

Apoyo ciudadano y social

Una encuesta publicada en 2022 realizada por la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria recoge que el 76% de la población española opina que debería prohibirse fumar en las terrazas. El sondeo subraya que el 72% de los encuestados considera que se debería prohibir fumar en las terrazas de bares y restaurantes. Un porcentaje que se incrementa hasta un 80% en personas no fumadoras y baja al 65% en exfumadoras. Entre los fumadores, la resistencia. Solo un 28% estaría de acuerdo con tal abolición.

A pesar de que la lucha antitabaco es lenta, aunque imparable, parece que ni en España, ni en el resto de la UE aún estaríamos preparados para una prohibición total de su venta como ha ocurrido en Reino Unido. Nofumadores.org intentó llevar a cabo una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) en 2023 cuyo objetivo era prohibir la venta de tabaco y nicotina, así como toda incitación a su consumo, en un máximo de cinco años en toda la UE, prohibiendo, entre ostros aspectos, la venta de tabaco y productos de nicotina para aquellas personas nacidas a partir de 2010.

«Las ICE necesitan recaudar un millón de firmas de al menos 7 Estados miembros diversos en apenas un año, y ni la plataforma es sencilla, ni contábamos con presupuesto para la campaña de difusión que necesita tal empeño», indica Fernández. En cualquier caso, «no nos rendimos y volveremos a intentarlo. Contamos con el soporte de la red europea antitabaco y no nos rendiremos».

Plumilla por vocación, he trabajado en radio, televisión y prensa on line. Profundamente europeísta y convencida de que el Periodismo es el motor de cambio de la sociedad y hay que salvaguardarlo. Para...