María Jiménez en uno de sus espectáculos durante la Gira Histórica. Pablo Juliá

Hace cuarenta años, en un momento crucial de la historia de Andalucía, la música y la política se entrelazaron de una manera inolvidable. Rafael Escuredo asumió la Presidencia del Gobierno preautonómico andaluz en junio de 1979, con la tarea de cumplir el mandato de dotar a Andalucía de una autonomía plena, lo que requería superar un referéndum programado para el 28 de febrero de 1980.

El referéndum exigía que en cada una de las ocho provincias andaluzas se superara el 50% del censo para considerar positivo el resultado, un desafío formidable. Además, más del 75% de las diputaciones provinciales y municipios debían aprobar mociones instando al Gobierno a conceder la autonomía a Andalucía a través del artículo 151 de la Constitución.

La Gira Histórica

Para movilizar a los andaluces y promover el «sí» en el referéndum, Rafael Escuredo organizó una campaña en apoyo a la autonomía de Andalucía que se convirtió en un espectáculo. La «Gira Histórica», que culminó con un gran concierto en Antequera, reunió a destacados artistas como Carlos Cano, María Jiménez, Camarón, Manuel Gerena, Silvio y bandas como Alameda, Tabletom y Pata Negra.

La diversidad de los artistas que formaron parte del cartel reflejaba la pluralidad de la causa. Carlos Cano y Manuel Gerena tenían un fuerte compromiso político con el proceso autonómico, mientras que otros músicos participaban más por el placer de la música y el ambiente festivo que rodeaba los conciertos.

María Jiménez en la Gira Histórica

La «Gira Histórica» estuvo llena de anécdotas, desde Camarón grabando con Alameda y Pata Negra, hasta Raimundo Amador comprando su guitarra Gerundina en Almería. La gira incluyó conciertos multitudinarios en todas las capitales andaluzas y culminó en Antequera.

Pero, sin duda, los espectáculos más estrafalarios fueron los de María Jiménez. La artista, que en un primer momento no iba a acudir a la gira por su debut unos meses más adelante, fue convencida por el productor, Ricardo Pachón, quien le dijo: «María, te tienes que venir. Tú eres lo único que no apesta a franquismo en España, que lo ha dicho Felipe González».

Así que María se unió a la Gira Histórica, donde cantaba rumbas en una jaima marroquí que fungía como escenario y daba rienda suelta a su pasión cada noche. María Jiménez se destacó por su actitud irreverente y su estilo inconfundible. Algunos recuerdan que Rafael Alberti cuestionó la necesidad de tanta «escandalera», a lo que el presidente de la Junta respondió: «Pero ves lo que está disfrutando la gente…».

María Jiménez tenía la capacidad de encender el escenario, a menudo invitando al público a que se uniera a ella. Según Manuel Luzbel, en ciertos momentos se permitía «abrir una mijita la falda» mientras pedía que subiera «un macho ibérico». La audiencia bramaba y se unía al espectáculo, creando momentos inolvidables.

El documental de 2010, «La Gira Histórica», recrea aquellos conciertos de 1982, llenos de anécdotas y recuerdos de una Andalucía que disfrutaba de la música y la sensualidad que María Jiménez irradiaba en temas icónicos como «En la oscuridad». La Gira Histórica no solo fue un evento musical, sino también un testimonio de una época y un reflejo de la pasión de María Jiménez por la música y la libertad artística.

Movilización de los andaluces

Este evento dejó una huella imborrable en la historia de Andalucía, ya que contribuyó a movilizar a los andaluces y promover la autonomía de la región. La música y la política se unieron en un momento crucial de la historia, y cuarenta años después, este evento sigue siendo recordado como un hito en la lucha por la autonomía andaluza.

Periodista. Comunicando y aprendiendo de todo a mi alrededor. Involucrada en el periodismo social.