La tarde del 24 de enero de 2009, Marta del Castillo se despidió de sus padres sin saber que iba a ser para siempre. 14 años más tarde, y tras varios vuelcos en la investigación, se sigue sin conocer su paradero, alimentando el dolor de amigos y familiares de la joven Marta del Castillo.

El abuelo de la joven y decenas de amigos y vecinos de la familia se han concentrado este martes frente a la Audiencia y los Juzgados de Sevilla, donde se ha realizado una ofrenda floral, se ha guardado un minuto de silencio y se ha colocado una fotografía de Marta en una palmera. Además, se ha exigido «la repetición del juicio para la niña de Sevilla».

José Antonio Casanueva, abuelo de Marta, se mostraba seguro en el acto de que «en un momento dado pueda aparecer» el cuerpo de su nieta. Además, ha reiterado que «lo que ha fallado es la Justicia» en todo el proceso de investigación.

Los padres de la joven, Antonio del Castillo y Eva Casanueva, no han asistido al acto, ya que, según el abuelo, «este día prefieren quedarse en casa».

La desaparición de Marta hace 14 años

Marta desapareció el 24 de enero de 2009. Sin embargo, no fue hasta el 14 de febrero de ese mismo año cuando Miguel Carcaño, exnovio de la joven, confesó haberla matado de un golpe en la cabeza y haber arrojado su cuerpo al río Guadalquivir. Una violación o un asesinato «sin querer», son algunas de las versiones ofrecidas por los involucrados sobre lo que pasó aquella noche en el piso de León XIII. Sin embargo, nadie sabe qué le pasó realmente a Marta ni dónde se encuentra su cuerpo.

El asesino confeso, Miguel Carcaño, cumple actualmente una condena de 21 años y tres meses de cárcel en el penal de Herrera de la Mancha (Ciudad Real). Siete han sido las versiones ofrecidas por Carcaño. Múltiples los lugares en los que presuntamente habría arrojado el cadáver. Él, su hermano, sus amigos, o todos. Sin embargo, la última versión, que estaría relacionada con una estafa hipotecaria, es la que ha tomado más fuerza.

¿Dónde está el cuerpo de Marta?

La búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo ha recorrido ampliamente la geografía sevillana. En primera instancia, y tras la primera versión del autor confeso, esta se centró en el río Guadalquivir. Una búsqueda que no resultó fructuosa en ninguna de las ocasiones que se llevó a cabo.

La conversación entre Miguel Carcaño y su hermano, que situaba el cuerpo de la menor en un vertedero de Alcalá de Guadaíra, habría llevado la búsqueda, también infructuosa, hasta el lugar. Tras ello, las investigaciones se centran en una zanja cercana a la vivienda de una exnovia de Miguel Carcaño, una joven de 14 años. Esta confesó que la noche de autos, su novio por entonces, salió por la ventana del piso en el que vivían en Camas.

Más de dos años después de la desaparición de Marta, el 18 de octubre de 2011, Carcaño confiesa que la muerte fue por accidente y que desconoce el paradero del cuerpo, información que los demás implicados en el caso también afirman desconocer.

El 14 de abril de 2013 Carcaño ofrece una nueva versión que implica a su hermano, Javier Delgado, y lleva a buscar el cuerpo de Marta en La Rinconada. Al día siguiente imputan a su hermano, pero finalmente el juez lo absuelve. Sin embargo, el 20 de agosto de 2013 La Policía detecta dos fosas en la finca donde Carcaño dijo haber arrojado el cuerpo de Marta del Castillo. La búsqueda comienza diez días después, pero concluye sin éxito meses más tarde.

Ya en 2014 la Policía comenzó a buscar el cuerpo de Marta del Castillo en una escombrera, entre Camas y Sevilla. Aparecieron restos óseos, pero no eran de la joven. Es el 1 de julio de 2014 cuando la Audiencia de Sevilla confirma el archivo de la causa contra el hermano de Carcaño. Pero éste se reafirma en su séptima y última versión contra Javier Delgado y dice que el cuerpo está en la Majaloba. La Policía inició entonces una nueva búsqueda en el municipio de Camas en una zona aún sin rastrear.

Alba Canovaca

Alba Canovaca

Periodista. Comunicando y aprendiendo de todo a mi alrededor. Involucrada en el periodismo social.

Deja un comentario