La Policía Local de Sevilla ha desplegado este fin de semana un nuevo dispositivo especial para el control del ocio nocturno que se ha saldado con un total de 60 denuncias por botellón en la ciudad. La inspección de los establecimientos tanto hosteleros como comerciales y la vigilancia en entornos de concentración de jóvenes ha dado lugar al desalojo de 700 personas. Además, se han interpuesto seis denuncias por molestias por ruidos a vecinos.

Respecto al consumo del alcohol en la vía pública, se han realizado un total de 42 intervenciones, mientras que la unidad de la Línea Verde ha realizado 14 inspecciones de actividades con doce actas de denuncias, una suspensión de actividad y dos precintos. Uno de ellos se produjo en un local ubicado en el Paseo Colón por exceso de aforo, ya que superaba el doble de lo permitido en su licencia de actividad, y se le denuncia por otros incumplimientos. El segundo precinto tuvo lugar en un establecimiento ubicado en la Plaza Nueva, por irregularidades en materia de seguridad y también se le denuncia por otros incumplimientos.

El delegado de Gobernación, Fiestas Mayores y Área Metropolitana, Juan Carlos Cabrera, ha señalado que desde el Ayuntamiento «seguimos actuando con contundencia todos los fines de semana para el control del ocio nocturno que debe respetar las normas en lo que a molestias a los vecinos se refiere y también en el cumplimiento de la normativa, ya que se producen casos en que se puede llegar a poner en riesgo la seguridad de las personas que asisten a establecimientos que presentan irregularidades o que superan el aforo permitido».