Elon Musk. Fotografía de Daniel Oberhaus.

El multimillonario sudafricano Elon Musk ha paralizado la compra de Twitter, la cual ya tenía pactada por unos 44.000 millones de dólares. Según una noticia de Reuters que ha compartido el propio Elon Musk en su cuenta de esta red social, la transacción estará paralizada hasta que las cuentas falsas o de spam representen menos del 5% en la red social.

Esto lo ha desencadenado la declaración de la compañía Twitter asegurando que hay cosas en la medición de la participación que no se pueden controlar, haciendo referencia a las cuentas falsas que se crean para influir en la opinión pública. Sobre esto se estimaba que el 5% de las cuentas em Twitter son falsas, pero más tarde reconocieron que los datos reales podrían ser más altos que las estimaciones.

La compra que comenzó como un meme

La historia comenzó el pasado jueves 14 de abril, cuando Musk publicó un tweet en el que decía que quería comprar la empresa para hacer de esta «un lugar más acorde con su concepción de la libertad de expresión». Al momento de su publicación no aclaró cuanto estaba dispuesto a pagar.

En un principio, a Twitter no le agradaba la idea de que Musk pudiese comprar la compañía, por lo que puso en marcha una estrategia para dificultar la compra llamada poison bill. Por definición, esta estrategia consiste en otorgar derechos especiales concedidos a algunos accionistas que les permiten, ante una oferta de adquisición hostil, obtener nuevas acciones sin coste o con un gran descuento. Esto disuade a los que promueven la oferta porque el valor de las acciones se reduce, además de su poder de voto.

Pero más tarde, el magnate declaró que estaba dispuesto a pagar 43.000 billones de dólares por la compra, cifra que a la empresa le llamo la atención y que consiguió abrir la puerta a posibles negociaciones. Según The Wall Street Journal, que anunció el domingo que las conversaciones avanzaban a buen ritmo, se confiaba en que la compra se hiciera efectiva esta semana.