“Los trasplantes no dependen sólo de la sanidad, dependen de la solidaridad”, estas palabras resumen la filosofía que mueve al doctor Pérez Bernal, Coordinador Sectorial de Trasplantes de Sevilla y Huelva.

Eloína Calvete. Localizar el despacho del doctor Pérez Bernal resultó un poco complicado, las obras en el Hospital Virgen del Rocío habían trastocado la situación de las distintas dependencias. Después de un ir y venir entre el sótano, el semisótano y la primera planta conseguimos llegar al área de trasplantes. Una de las enfermeras del doctor se encargó de avisarle y apareció enseguida.

Torbellino de actividad, antes de saludarnos nos presenta a María Luisa, una de las primeras personas trasplantadas de corazón en Sevilla: “Venga, es el momento de que le hagáis una foto, aquí. ¿Cuántos años llevas trasplantada?”. “Unos trece años” contesta esta mujer que, desde su operación, colabora con el doctor Pérez Bernal en la labor informativa que viene desarrollando. Después de los saludos y presentaciones, él mismo se lanza a explicar.

“Llevamos desde el año 2002, o sea, casi siete años, unas ochocientas conferencias -coloquios en colegios e institutos. El ochenta por ciento son ahí, en centros formativos. Luego hay un veinte por ciento que suelen ser en asociaciones, hermandades, centros cívicos, incluso en una peña sevillista estuve la semana pasada. En definitiva, los colectivos nos invitan a hablar de estos temas, antes no nos invitaban y ahora sí. Entonces, casi ochocientas conferencias – coloquio en siete años tienen su mérito”.

Se nota que está satisfecho de la labor que están realizando, se refiere con mucho cariño a los miembros de su equipo de trabajo y también a los trasplantados que no dudan en acompañarle. Entre todos están consiguiendo que Sevilla, en 2008, haya batido el récord de solidaridad con 65 donaciones y 34,7 donantes por millón de población.

«La solidaridad es para todos»

El doctor Pérez Bernal es médico intensivista y esto le llevó a presenciar de cerca la muerte de personas que estaban en lista de espera de una donación. Su rabia como profesional sanitario y como ser humano le obligó a aceptar el cargo de Coordinador Sectorial de Trasplantes de Sevilla (desde 2007 también de Huelva). Conocedor de la importancia de la información, inició una labor divulgativa en una sociedad que aún estaba marcada por creencias trasnochadas y tabúes: “la solidaridad no tiene sentimientos religiosos, es para todos, tampoco tiene banderas, ningún partido político.

«Entonces por eso veréis ahí nuestros pósters, lo mismo hay un cardenal, que un futbolista, que un torero, un político de derechas o un político de izquierdas”. Hace referencia a diversos pósters que adornan las dos salas contiguas que ocupan las dependencias de trasplantes y que incluyen distintas fotografías de personajes conocidos con el carné de donante de órganos en sus manos. Y, efectivamente, están todos: actores, toreros, cantantes, políticos de derechas, de izquierdas, de centro, personalidades religiosas, futbolistas… Asombra la capacidad del doctor Pérez Bernal y de su equipo para acercar su mensaje a todos.

Y esta impresionante tarea ya está cosechando sus frutos: “la negativa de familiares a la donación de órganos ha bajado espectacularmente. En Sevilla, cuando empezaron los trasplantes, teníamos muchas negativas, había mucha falta de información. Existía un lastre cultural tremendo, arrastrado durante siglos, y muchas veces con influencias religiosas negativas, muchas supersticiones con falsa base religiosa.

Entonces, si ahora nos abren las puertas hermandades o el cardenal, cuya ayuda ha sido decisiva, pues significa que hemos cambiado un poco la mentalidad. La cifra más alta de negación a donaciones de órganos en España, desde que comenzaron los trasplantes, estuvo aquí, en Sevilla. Fue del 60% en el año 92, el año de la Expo. O sea, trágico… trágico, cuando aquí tenemos fama de que somos generosos. Poco a poco, a base de información, y a base de llegar a la sociedad, hemos ido cambiando la mentalidad. Ahora mismo, la negativa de las familias, en el año 2008, era del 22%. Ha sido paulatino, en el 2001, cuando entramos el equipo de coordinación de trasplantes actual estaba en el 40%. Este año nos movemos en un 18-20%.María Luisa, una de las primeras trasplantadas de corazón en Sevilla, colabora con Pérez Bernal en su tarea informativa

Bien es verdad que cuando abordamos a una familia, cuando ha muerto un ser querido, es un momento trágico. La familia está bloqueada por el dolor, en ese momento le tenemos que pedir una donación de órganos para salvar otras vidas. Por eso, ahí es clave la información previa. No puede ser que, en ese momento, sea la primera vez que escuches hablar de una donación de órganos. También son clave los sentimientos, porque ahí deciden los sentimientos. En unos, son sentimientos religiosos, en otros, son sentimientos nobles, de valores que tienen en esa familia.

La información previa, que a lo mejor le ha llegado a través de los sentimientos deportivos, por ejemplo, del mundo del fútbol, del Betis o el Sevilla que tanta influencia tienen en nuestra ciudad. Y si desde esos equipos nos ayudan diciendo que esto es bueno y es noble, pues entonces llega, cala más que a través de un mensaje que le den los políticos o los médicos”.

La información es la clave, pero de primera mano, con testimonios directos: “la gente no lee los periódicos, por eso nuestras conferencias, nuestras charlas, tienen una clave, contamos historias. Por ejemplo, María Luisa es de Carmona, entonces cuando vamos a institutos de la zona, de los pueblos de alrededor, viene con nosotros y llega muy bien en los jóvenes. En otras ocasiones nos llevamos a jóvenes trasplantados, los mensajes si se los dan el médico o la enfermera y después escuchan los testimonios de personas que han pasado por ello, calan más hondo.

El doctor Pérez Bernal relaciona los trasplantes con la idea de la resurrección. Una creencia cristiana que él considera que explica perfectamente lo que significa un trasplante: “para los que tenemos un sentimiento cristiano es más o menos así. Teniendo en cuenta la importancia de la religión en Sevilla, si lo comparamos con la Semana Santa, que gira en torno a una muerte y una resurrección, los trasplantes son algo parecido, una muerte que se trasforma en vida.

«Los trasplantes dependen de la solidaridad»

Los profesionales estamos en medio, somos un instrumento de la ciencia y es muy emocionante. A veces, es agotador y te entran ganas de irte, pero la gente sigue porque tiene esa emoción que te da este trabajo. Conseguimos que todos se impliquen, desde la policía que abre paso a los trabajadores del aeropuerto que nos lo abren por las noches, eso es muy emocionante. Los trasplantes no dependen de la sanidad, dependen de la solidaridad, de la generosidad de la sociedad, por eso la informamos periódicamente, a nuestra manera. Los políticos informan de forma muy fría, con cifras. Nosotros hablamos de nombres y apellidos”.

Las personas trasplantadas son su mejor argumento. Tiene una relación intensa y cordial con ellos, conoce sus nombres, sus historias y sigue la vida de cada uno de ellos, personas cuyas vidas han logrado salvar. Su rostro refleja una gran emoción cuando cita algunos casos más peculiares.

Y también orgullo, sabe que están realizando una gran labor: “ayudar al que sufre está por encima de todo. Nosotros, los profesionales sanitarios nos movemos por vocación. Tenemos una vocación sanitaria. No nos podemos mover por sentimientos religiosos porque los enfermos son de todos los sectores religiosos, de todos los sectores políticos.El Monumento al Donante preside una de las entradas al Virgen del Rocío

Entonces, los coordinadores de trasplantes tenemos que respetar todas las religiones, nos tienen que identificar con todas las creencias. Igual que a mí me identifican, aunque sea socio del Betis, con el Sevilla o con el Cajasol, porque nos movemos con estos valores positivos y todo el mundo te abre las puertas. Yo soy cristiano, sí. Casi todos en Andalucía estamos bautizados en la Iglesia Católica, me considero una persona consentimientos religiosos pero poco practicante con la iglesia”.

Por encima de todo, el sentimiento de solidaridad, una y otra vez esta palabra acude a sus labios. En esta palabra se encierra la clave de todo su trabajo, no le gusta hablar de caridad, prefiere acudir a este otro término que es el que mejor define su tarea: solidaridad.

Él y su equipo son solidarios, pretenden que la sociedad también lo sea. Una sociedad compuesta de individuos generosos que comprendan que puede haber vida después de la muerte: “con los trasplantes puedes volver a nacer, puedes volver a vivir, pero sin donantes de órganos no podemos hacer los trasplantes. O sea, que en tu vida, si tuvieras una enfermedad que depende de un trasplante tienes que tener en cuenta la solidaridad anónima de los ciudadanos. Y cuando les decimos que no somos tan solidarios en esta tierra, a pesar de los tópicos, se impactan. Hay que decir que el País Vasco tiene el doble de donantes que nosotros. Andalucía tiene cifras altas porque somos ocho millones de habitantes pero nos gustaría tener la misma proporción de donantes que en Asturias o el País Vasco, que tienen 50 donantes por millón de población y año. Sevilla tenía en 2005 todavía 25 donantes por millón de población.

Esto hace que se nos mueran nuestros enfermos de las listas de espera. Ahora estamos en 34 donantes por cada millón, hemos subido, pero la clave está en que la gente tiene más información. ¿Son más generosos o más solidarios los del norte?, pues claro que sí. Mientras que Asturias tiene 47 donantes por millón de población, Huelva tiene 19. Y la gente tiene que saber, que no somos tan generosos los andaluces, que son tópicos, que nos hace mucho daño el tópico ese de la generosidad”.

Educar en solidaridad es la clave

Este profesional sanitario y su equipo han dirigido su esfuerzo, de modo especial, a los jóvenes. Educar en la solidaridad, educar para donar ha sido el lema de la campaña que han realizado por los diversos institutos y centros escolares de la provincia de Sevilla. Consideran que la solidaridad es una actitud en la vida que deben tener los jóvenes, pues son los líderes del mañana y en sus manos debemos depositar la esperanza de una sociedad más generosa.

Han acercado la realidad de los trasplantes de órganos a todos los sectores de la sociedad, en todos se ha oído su voz. Han sabido despertar las conciencias de los sevillanos y sevillanas que no tenían conocimiento de la trágica realidad con la que estos trabajadores de la sanidad tienen que enfrentarse a diario. La vida y la muerte se dan la mano cada día alrededor de esas personas que esperan un trasplante de órganos. Esperan la solidaridad anónima de aquellos que crean que es posible hacer brillar la luz de la vida desde la penumbra de la muerte, con un acto de generosidad y amor.

Los datos son fríos, pero tras ellos se esconden los nombres de personas que confían en los demás, gente como el doctor Pérez Bernal y su equipo que asumieron el compromiso de informar, de educar a la sociedad, de hacer que se comprendiera que nada negativo se esconde tras la donación de órganos.

Las cifras estaban claras, la tarea que tenían por delante también. Aceptaron el reto de dar la vuelta a estos datos. Hoy, después de casi siete años, se puede decir que lo están consiguiendo. La ingente labor informativa que han venido desarrollando en todo este tiempo está dando los resultados esperados. Saben que la tarea debe continuar y ellos siguen en la brecha. Quizás más cansados, pero también más felices.

En la tarjeta de donante se puede leer: Hazte donante de órganos y tejidos. Multiplica el valor de tu vida. Éste es el mensaje del doctor Pérez Bernal. Mañana cualquiera puede ser esa persona que espera la generosidad, la solidaridad de otros.

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Equipo de redacción de Sevilla Actualidad