Botellón en la Alfalfa
Botellón en la Alfalfa / Alfalfa Degradada

Los vecinos de la Alfalfa expresan su hartazgo ante el ruido que provocan los clientes de los bares por la noche, un problema ya habitual pero que se ha visto intensificado con el fin del estado de alarma. Los afectados alegan que los clientes de los bares, una vez que estos cierran a las 2:00, se quedan en las calles cercanas cantando y gritando.

Ante este problema, se organizaron dos caceroladas, una el viernes y otra el sábado, para mostrar su hartazgo y para reivindicar su derecho al descanso. Así lo explica Silvia de Carrión, portavoz de la plataforma vecinal Alfalfa Degradada: “el motivo de las caceroladas responde a las reivindicaciones que venimos haciendo los vecinos de la Alfalfa desde hace bastantes años, que es que se cumpla la normativa en cuanto a ordenanza y ruido y ley antibotellón”.

Además, insisten en que como los bares son pequeños, los clientes ocupan parte de la vía pública, por lo que los ruidos en las calles ya no son solo con el cierre de los locales, sino que empiezan antes de esa hora. “En una calle hay quince bares con una residencia de ancianos y después de las dos de la mañana se quedan por lo aledaños haciendo botellón y gritando”, añade Silvia.

A través de internet han denunciado actos vandálicos que se han realizado contra algunas fachadas de las viviendas cercanas a la zona. Así lo expresa la portavoz de los vecinos: “debido a las protestas, numerosos vecinos hemos recibido amenazas de los dueños de los locales“. También han aparecido varias viviendas con pintadas y grafitis”.

El hartazgo no es nuevo para estos vecinos. Tal y como ha indicado la portavoz vecinal, la zona de la Alfalfa lleva años teniendo estos problemas. Su posición céntrica y un buen número de locales alrededor hace de la Alfalfa una zona propensa al botellón y la fiesta. Los vecinos han vuelto a alzar la voz porque tras el final del estado de alarma, el escándalo y el ruido vuelven a ocupar las noches de esta zona sevillana.