A pesar de no celebrarse por segundo año consecutivo, Sevilla no ha perdido el cante y el baile propios del Real de la Feria. Este año no se han poblado las calles de la Feria de mujeres de flamenca y coches de caballo, pero parte de esa idiosincrasia se ha trasladado al centro de la capital hispalense.

Las plazas del Salvador y de San Francisco mantienen durante estos días la iluminación típica de la Feria. Sin faltar por supuesto los tradicionales farolillos blancos y rojos. En la Plaza de San Francisco se pudo observar este jueves una imagen más que típica de la Feria de Sevilla.

En uno de los bares que están situados en esta plaza, el cante y el baile hacían presencia. Esto suponía que turistas y viandantes se congregaran para disfrutar de estos momentos que tendrían que disfrutarse dentro de las casetas.

El buen tiempo y el que este martes fuera víspera de festivo ha provocado que los sevillanos se animen a disfrutar de esta ‘No Feria’. Una Feria muy distinta a la del pasado año 2020, en la que eran los balcones y no los bares los que se engalanaban para disfrutar de una de las fiestas de la primavera más importantes que tiene la ciudad.

Miguel Salvatierra

Miguel Salvatierra

Periodismo. Apasionado por la comunicación. Aprendiendo todos los días.

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