Natalia Verdón, en su perfil de Instagram

“La gente se asombra al ver, por ejemplo, unas estrías, una flacidez de una persona que está muy delgada… Es muy necesario mostrar todas estas cosas porque es el día a día; es la vida normal de toda persona; no mostrar tanta perfección y mostrar la vida misma”, afirma la diseñadora Natalia Verdón.

Natalia Verdón es una diseñadora de Torreblanca que triunfa con las tallas grandes, normalizando cuerpos diferentes sin que las estrías supongan un problema. Comenzó a diseñar y emprendió su negocio de moda con tan solo 18 años. A los 21, en su perfil de Instagram, comenzó a reivindicar la aceptación de uno mismo y de la diversidad de cuerpos en la sociedad. En diciembre lanzó una pequeña colección, en la que poco a poco ha ido sacando diferentes diseños de sudaderas y camisetas con mensajes reivindicativos. Uno de ellos: «Invencibles como los que nunca se rinde».

En 2016, tras terminar bachillerato y no pudo estudiar el máster de Publicidad y Marketing en Barcelona. Esto llevó a la diseñadora Natalia Verdón quería hacer en un principio, comenzó sus estudios de diseño de moda en la Escuela Sevilla de Moda. Un año más tarde, en 2017, la joven diseñadora de Torreblanca deja estos estudios para emprender y crear su propia marca. Le fue fácil emprender en la moda por el gran acogimiento que tuvo desde primera hora.

A los padres de Natalia les chocó que su hija con tan solo 18 años quería dejar sus estudios para emprender su propia marca. Sin embargo, fueron los primeros que más le apoyaron y apoyan, algo fundamental para ella.

Al principio, narra que sentía miedo de mostrar sus diseños porque no sabía si llegarían o no a gustar; tenía muchísima ilusión puesta en este proyecto. A pesar de la gran acogida que tuvo y tiene, el miedo siempre está presente, aunque esto no es negativo para Natalia. «Cuando hay miedo es porque algo guay se aproxima, y estás haciendo algo que te gusta», asegura.

Natalia explica que el ser de una u otra zona puede influir a la hora de emprender un negocio. Especialmente si se hace de forma física, ya que incrementa el coste del producto: el alta como autónomo, alquiler del local … Este no es su caso, ya que la diseñadora trabaja únicamente de forma online para poder ofrecer sus diseños de una forma más asequible.

La edad a la que comenzó no se trató para ella de un problema, sino de una dificultad. Al comenzar a emprender a una edad tan joven es más complicado saber por dónde debes ir, por dónde empezar o con quién debes contactar. Sin embargo, tras investigar y conocer personas que pudieron ayudarla, consiguió lanzar su marca.

La marca de la que se hace mención es “Bunat”. Su nombre procede del canal de YouTube que Natalia tenía, desde el que saludaba a todos sus suscriptores con un -¡Bu!-, haciéndose conocida por ello. Decidió entonces a ese saludo sumarle su nombre y así surgió “Bunat” como denominación de la marca.

«Tenemos unos cánones de belleza muy impuestos que están siendo difíciles de derribar. La gente cada vez es más consciente de esto y comienza a normalizar más la diversidad de cuerpos dentro del mundo de la moda»

Bunat es caracterizada por no tener un público específico al que dirigirse. Sus diseños están realizados para todas aquellas personas que quieran adquirirlos, sin limitaciones. Otra característica de los diseños de Bunat es que la inspiración es la propia diseñadora. A Natalia le gusta añadir en cada diseño una parte de ella: su personalidad, físico, gustos…

Natalia comenzó desde su perfil de Instagram un movimiento reivindicativo a favor de la aceptación de uno mismo y de la diversidad de cuerpos en la sociedad. En él hace visible el cómo es posible aunar moda y diversidad.

Explica que socialmente tenemos unos cánones de belleza muy impuestos que están siendo difíciles de derribar. La gente cada vez es más consciente de esto y comienza a normalizar más la diversidad de cuerpos dentro del mundo de la moda. La gente se asombra viendo en el sector de la moda unas medidas “que no son lo normal”.

A través de Instagram, lejos de recibir los comentarios negativos que muchos instagramers sufren, recibe mucho apoyo. Hay personas siguen su perfil gracias a esta lucha por la normalización de diversidad de cuerpos.

Natalia Verdón la diseñadora de Torreblanca

La diseñadora Natalia Verdón perdió 33 kilos

Natalia relata que antes de perder 33 kilos pesaba 100 kilos. Eso no suponía ningún problema, era algo que siempre ha tenido muy normalizado y que debería ser así en la mayoría de las personas; no dejarse guiar por lo escrito o impuesto. Natalia cuenta cómo las empresas de moda comienzan a interiorizar esta realidad y añaden cada vez más tallas. En los anuncios publicitarios ya se puede ver la diversidad…  Ya no se impone tanto lo estereotipado.

Cuando comenzó este movimiento por Instagram, al principio, sintió recelo puesto que se mostraba ella tal y como era y es. La diseñadora e instagramer alude: «Estamos en una sociedad en la que se normaliza muchísimo los filtros en las fotografías, el retocarse… que cada uno puede hacer lo que quiera, pero está muy normalizado. La gente se asombra al ver, por ejemplo, unas estrías, una flacidez de una persona que está muy delgada…». Considera que es muy necesario mostrar todo esto, ya que es la realidad.

Natalia hace un llamamiento social: «Me encantaría pedir que normalicemos los distintos cuerpos. Que en el caso de la moda, y en el mío en concreto, se normalice muchísimo. Que nos dejemos de las típicas campañas publicitarias y colecciones con modelos reales». Añade que «las que están ahora mismo también son reales», pero pide oportunidades para los cuerpos diferentes.

Mercedes Cornejo

Mercedes Cornejo

Periodista. Titulada en Mediación Comunicativa y escritora.

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