El Parque Metropolitano del Alamillo ha renovado un año más la certificación que lo declara Jardín de Excelencia Ecológica, reconocimiento que le fue otorgado en 2018 por el Servicio de Certificación CAAE, entidad especializada en producción ecológica cuyos verificadores realizan cada año los controles establecidos por la Norma de Jardinería y Espacios Ecológicos V1.0 y certifican, en su caso, el cumplimiento de las condiciones exigidas para seguir mereciendo el certificado de Excelencia Ecológica.

El certificado recién renovado declara que el Parque del Alamillo, cuya gestión es responsabilidad de la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio a través de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), cumple con los requisitos exigidos y se ha sometido a las actividades de inspección y control documental establecidas en el procedimiento de certificación. El reconocimiento seguirá en vigor durante un año, hasta el 25 de mayo de 2021, cuando deberá renovarse tras la correspondiente visita de control.

La gestión del parque está a cargo de un equipo humano compuesto por  técnicos medioambientales, administrativos y personal de jardinería, cuyo centro de trabajo es el Cortijo del Alamillo, sede de las oficinas y el resto de dependencias necesarias para el mantenimiento de esta gran superficie natural y forestal.

El uso de productos químicos está prácticamente vetado en el parque, siendo meramente puntual, sólo cuando las circunstancias obligan a ello. Las zonas de pradera se abonan con los restos de la siega de las mismas, y las tareas de poda sólo se realizan para actuar contra el envejecimiento o enfermedad de los casi 9.000 ejemplares de un centenar de especies que hay en el recinto, y para despejar las vías de tránsito de los usuarios del parque. También se cuida el riego, que está destinado casi en exclusiva a las praderas, en tanto que las zonas arbóreas se mantienen con aporte natural de agua de lluvia y del subsuelo.

A las especies animales también van destinadas actuaciones como la dotación de bebederos para garantizarles el agua en los períodos de sequía, la construcción de refugios para reptiles, conejos y perdices, o la colocación de decenas de cajas de biodiversidad que dan cobijo a las aves insectívoras y los murciélagos, los cuales ayudan por su parte de forma natural al control de plagas.

El parque cuida también los procesos para la gestión sostenible de residuos orgánicos, papel, plástico o luminarias, y aplica medidas para optimizar los consumos energéticos, como la instalación de led para conseguir el máximo ahorro posible durante las horas nocturnas.

Sevilla Actualidad

Equipo de redacción de Sevilla Actualidad

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