Comisaría de Dos Hermanas / SA

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Antonio Vargas, supuesto autor del tiroteo ocurrido en Madrid el pasado miércoles, se ha entregado a las 5 de la mañana del viernes en la Comandancia de la Guardia Civil de Sevilla en Montequinto (Dos Hermanas) donde ha confesado los hechos. Desde allí ha sido trasladado a la Jefatura Superior de Policía de Andalucía Occidental desde donde presumiblemente sea enviado a Madrid para ser interrogado por el Grupo de Homicidios.

El tiroteo se produjo el miércoles 16 de marzo en el Distrito de San Blas- Canillejas (Madrid), cuando un vehículo marca BMV X5 negro embistió al Citroën C5 de Joaquín Jiménez, la victima, mientras volvía a su casa. Acto seguido otro vehículo apareció en escena con el supuesto autor del tiroteo, quien ejecutó al menos ocho disparos contra Joaquín Jiménez de los cuales cinco impactaron en la cabeza de la víctima. Un operario del Samur que se encontraba en la zona fue el primero en atender a la víctima, pero no pudo hacer nada para salvar su vida.

Un ajuste de cuentas

El tiroteo se produjo a causa de una discusión días previos en la que la víctima reclamaba a la familia del autor del homicidio una cantidad de 12.000 euros en concepto de dote. Al parecer, la hija de Joaquín Jiménez se había separado de un miembro de la familia de Antonio Vargas por malos tratos y el ahora difunto reclamaba a los Vargas dicha cantidad.

Joaquín Jiménez pertenecía al Clan de los Extremeños, también conocido como el de Los Milagros o Los Milagrones, debido a la matriarca. Además contaba con antecedentes penales por cometer un doble homicidio en 2002 en el extinto poblado de Las Mimbreras. Los Vargas y los Jiménez habrían discutido días previos al homicidio e incluso habían llegado a intercambiar amenazas de muerte.

Antecedentes por homicidio doloso

El asesinado a tiros, Joaquín Jiménez, contaba con antecedentes penales por una reyerta mortal en el año 2022 en la que murieron el patriarca del clan de Los Gallegos, Carlos Estero, de 43 años, y su yerno de 22 años. La trifulca se produjo cuando Joaquín Jiménez y sus hermanos se dirigieron a la chabola del patriarca de los Gallegos para intentar comprarle otra chabola, presumiblemente para la venta de droga al por menor. Al negarse Estero a vender la propiedad, se inició una discusión que se dispersó con dos tiros al aire por parte del patriarca de Los Gallegos. Los Extremeños volvieron a sus casas, y rozando la media noche, seis o siete miembros del clan regresaron y arremetieron a tiros contra Los Gallegos que se encontraban cenando a las puertas de su chabola.

Ambos heridos fueron trasladados a la Fundación Hospital Alcorcón en dos furgonetas de la familia. Barrull, el yerno, murió de camino al hospital y más tarde los haría el patriarca de Los Gallegos a causa de las heridas mortales de bala. Los acusados del clan de Los Extremeños se habían mudado hacia poco al poblado procedentes de Extremadura. Finalmente, la Audiencia Provincial dejó en libertad a los tres hermanos a pesar de que el jurado popular consideró los testimonios como contradictorios.

Mario González

Periodista. En Twitter: @mariooGr