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Cuando los días centrales de la celebración de la Navidad asoman tras la esquina, numerosos pueblos de la provincia de Sevilla muestran su mejor cara a todos los visitantes.

Además, en muchos casos, la gastronomía típica del lugar y de estas fechas se convierte en la excusa perfecta para perderse por los innumerables rincones que esconden los municipios sevillanos.

Aproveche para recorrer, aún con el estómago vacío, los municipios que les proponemos a continuación.

Coripe

El pequeño pueblo de Coripe es una de las paradas recomendadas cuando llega la Navidad a la provincia de Sevilla. Perteneciente a la Campiña, y situado al sur de la provincia, ofrece un paisaje de tierras de labor dedicadas al cultivo de cereales, herbáceos y olivos.

El río Guadalporcún y sus barrancos son lugares de gran belleza paisajística. Además, ofrece el encanto de la Vía Verde de la Sierra, que atraviesa su término municipal, lo que significa disfrutar de sus túneles y viaductos.

Por supuesto, nadie que pase por Coripe cuando llegan las fiestas puede marcharse del municipio sin entrar en cualquiera de sus despachos de alimentación y llevarse, como delicioso recuerdo, un verdadero manjar en forma de chacinas.

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Alanís

Los 1.900 habitantes de Alanís también viven especialmente la Navidad. En el corazón del Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla, su perímetro rodeado de encinas y alcornoques ofrece una fotografía que merece la pena contemplar cuando llega el invierno.

Resulta una parada obligada en el itinerario gastronómico de la provincia de Sevilla, siendo de destacar sus productos típicos de la zona como el cerdo ibérico, las chavinas, el aceite de oliva, los vinos, las aceitunas y la carne de caza. En temporada también se pueden comer las collejas con setas. Y cómo no, de postre, productos artesanos que, además, pueden visitarse en su proceso de elaboración en la pastelería Forum.

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Cazalla de la Sierra

Entre los pueblos de la Sierra de Sevilla, en esta ruta navideña no puede faltar Cazalla, donde se ubica la fábrica de mantecados Nuestra Señora del Monte. La familia Trigo la mantiene desde 1930, con su horno de leña en el que se aprovecha la leña procedente de la encina de las dehesas del entorno serrano.

Pero no sólo influye ésta en el sabor de estos típicos dulces navideños. Además, el azúcar de Guadalquivir, la harina de Córdoba, la manteca del cerdo ibérico y las almendras garantizan el sabor exquisito de estos mantecados. Entre ellos, no pueden faltar los ducados, las gemelitas, los cielos de coco, las glorias de almendra…

No obstante, tampoco puede pasar por Cazalla sin comprar licores, que cuentan con numerosos fieles tanto dentro como fuera de la provincia de Sevilla.

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Constantina

Para quienes buscan una escapada en estas fechas y se disponen a rendirse a la gastronomía del lugar, recomendable es también la parada en el municipio sevillano de Constantina. Aquí cobra pujanza la cocina típica de los fríos meses del invierno serrano. Es decir, no faltarán las migas con el toque especial de la tierra, la caldereta de carnes de la cabaña local y la carne de caza.

Pero, además, los postres. Algo que nos acercará hasta el Convento de Monjas Jerónimas, hasta Repostería Dulce y Salada Severino Ramos o el Obrador Valle de la Osa donde degustaremos las muchas especialidades de dulces y variedades que salen de sus obradores dispuestas a ser consumidas con deleite. Este postre hallará su culminación ante una copa del anís propio de la tierra y, muy especialmente, degustando la auténtica crema de guindas que elabora Destilerías La Violetera y que nos habla por sí sola de una tradición y elaboración artesanal que rezuma Constantina.

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Umbrete

Finalmente, un buen brindis por unas felices fiestas en la provincia de Sevilla bien merece una parada en la localidad de Umbrete. Y es que, su mítico espumoso ‘Aljarafe Umbretum’ se convierte en el colofón perfecto a una ruta navideña por los pueblos sevillanos.

Un caldo que se sigue elaborando según el método tradicional a partir de mosto de uva Garría Fina. Característico por su color verde pálido y un bouquet con notas a frutales, limón, florales, miel y frutos secos, su gusto es suave y aterciopelado.

Se convierte, así, en la excusa perfecta para recorrer los rincones de este municipio situado en pleno corazón del aljarafe sevillano.

Sevilla Actualidad

Equipo de redacción de Sevilla Actualidad

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