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Se suma a los cuatro robos sufridos durante la semana pasada, y están generando una sensación de indefensión entre los regantes, pues las denuncias interpuestas por la Comunidad de Regantes del Valle Inferior “no han servido hasta ahora para nada”.

Este fin de semana se ha producido un nuevo intento de robo en las instalaciones de bombeo de la zona regable del Valle Inferior, en San José de la Rinconada, y se suma a los cuatro sufridos durante la semana pasada, que han causado un daño valorado en más de 200.000 euros. En esta ocasión, los ladrones no pudieron consumar el robo, pero provocaron nuevos daños materiales (rotura de vallado, puertas y ventanas) en la estación de bombeo de Almonazar, que fue precisamente la primera en ser asaltada.

Ese primer robo se produjo el 5 de febrero, y en esa ocasión los asaltantes sí lograron culminar sus planes, pues sustrajeron todo el cableado de las bombas de impulsión (unos 640 metros de cable, de un peso aproximado de 1.035 kilos), además de producir daños en los accesos (vallas, ventajas y puertas), en el sistema de alumbrado exterior y en el sistema de seguridad (los volumétricos o teclados de contraseñas, por ejemplo).

Cuatro días más tarde, el 9 de febrero, en la estación de bombeo junto a la finca La Jarilla, los ladrones asaltaron la finca produciendo daños en el sistema de alumbrado exterior y robando el grupo electrógeno y varias herramientas, además de provocar daños en los accesos, evitando el personal de la finca la sustracción del cableado.

Al día siguiente, en la estación de bombeo junto a la finca Casablanquilla, los asaltantes realizaron destrozos de los componentes del sistema de seguridad (volumétricos, teclados de contraseñas y barreras) y del sistema informático (ordenadores, monitores, teclados, palancas de control). Tras varias horas dentro de la estación de bombeo, y una vez abandonada la finca por el personal de la misma, los ladrones sustrajeron el cableado de las bombas de impulsión, unos 650 metros de cables con un peso aproximado de 850 kilos.

El penúltimo robo se produjo el jueves de la semana pasada, nuevamente en la Estación de Bombeo junto a la finca La Jarilla, donde el personal detectó la presencia de los ladrones, evitando la sustracción del cableado. Los asaltantes, provistos de herramientas y escaleras de accesos, provocaron nuevos daños en el sistema de alumbrado y en ventanas, aunque finalmente huyeron ante la llegada de la Guardia Civil, que fueron avisados por el personal de la Comunidad de Regantes, al igual que el resto de días.

El intento de robo de este pasado fin de semana se produjo en la noche del sábado al domingo, y nuevamente la llegada de la Guardia Civil, alertada por la Comunidad, evitó que los atracadores pudieran llevarse los transformadores (esa era su intención), aunque no los destrozos causados en cerramiento, ventanas y puertas.

En todas las ocasiones, la Comunidad de Regantes del Valle Inferior ha presentado las oportunas denuncias, sin que hasta ahora “se hayan traducido en una mayor implicación de las fuerzas de Seguridad de Estado para paralizar esta sangría continua de daños a las instalaciones de los regantes”. Desde Feragua consideran que “estos atracos están generando una sensación de indefensión entre los regantes de la zona”, ya que los robos han causado un daño valorado en más de 200.000 euros en apenas una semana.

Feragua ha solicitado una reunión con el Delegado del Gobierno para abordar esta escalada de robos en instalaciones de riego, favorecida por la escasa vigilancia en la zona y cuyos daños habrían sido mucho mayores de no ser por la actuación de la propia Comunidad de Regantes.

Sevilla Actualidad

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Equipo de redacción de Sevilla Actualidad

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