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Palabras desde Londres

Calcifediol y Maimónides

En las islas británicas hemos empezado la semana con noticias esperanzadoras, el Professor Chris Whitty que dirige England Chief Medical Officer estima que hemos alcanzado el cenit en contagios de la tercera ola, justo hace una semana con las 1725 muertes, ahora esta cifra ha caído hasta 1322. Sin embargo, no descarta que haya otro pico en las semanas siguientes, quizás con menos muertes.

 Obviamente son cifras que tenemos que dejar en cuarentena, pues para que se declare un muerto por covid-19 casi se requiere un notario, por supuesto que no contabilizan las muertes derivadas por el virus. Hagamos una aclaración escueta y sencilla que no es la primera vez que reseño.  Si tengo el virus, pero estoy en mi casa y muero, difícilmente me van a diagnosticar que sería por la pandemia, rezará como paro cardíaco u otra causa. Otro ejemplo, si no me atienden, porque no hay espacio o se retrasa la atención por el colapso, y muero, tampoco contaré como fallecido por el virus.

“Twinkle, twinkle, little bat!
How I wonder what you’re at!
Up above the world you fly,
Like a teatray in the sky. The Mad Hatter”

Seguramente todos los países están rebajando los datos, tal vez con suerte y mucha cultura democrática, lo que ahora no hay, podamos saber un día un número aproximado de fallecidos. Eso solo ocurrirá si empezamos a ser honestos con nosotros mismos y a exigimos unas instituciones transparentes y eficaces para el servicio de la ciudadanía, en vez del capital.

La sorpresa de la semana ha sido la mención hecha en el Parlamento Británico del Instituto de Biomedicina Maimónides de Córdoba por sus investigaciones sobre el calcifediol, este centro creado en 2008 por la Junta de Andalucía y la Universidad de Córdoba. Si hace una semana denunciamos el futuro cierre del Centro de Estudios de Salud Pública de Granada, el karma ha respondido al ejecutivo Andaluz dando notoriedad con este centro ubicado en Córdoba.

Este compuesto que se hizo un hueco en un debate en el Parlamento Británico protagonizado por David Davis refuerza con vitamina D a los pacientes con covid y hace más efectiva su recuperación.

En Andalucía la cantidad de vacunas por millón de habitantes es cinco veces inferior a la del Reino Unido, por ahora, pero la mortalidad es la mitad que la británica. A pesar de la gestión del reparto de las vacunas por la empresa donde trabaja la Primera Dama Andaluza y la falta de rigor del Consejero que no sabe qué hacer con esos culillos de la vacuna que no se reparten, la sanidad pública vuelve a dar una bofetada en profesionalismo y eficacia ante la privatización y la comercialización de recursos.

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“Cherry ripe, cherry ripe,

Ripe I cry,
Full and fair ones
Come and buy.
Cherry ripe, cherry ripe,
Ripe I cry,
Full and fair ones

Come and buy. Robert Herrick”

Otra vez los aplausos y el reconocimiento vienen desde fuera. Me atrevo a decir que todos los gobernantes de los estados están desesperados por buscar remedios que borren, o al menos disminuya, la mortalidad del virus, se olvidan de estereotipos y se fijan en el profesionalismo, por esta razón tantos profesionales andaluces llevan a cabo cada día su labor en los sistemas europeos de salud donde encontraron la estabilidad laboral que nuestro país les negó.

Reino Unido conoce muy bien Andalucía, tanto que controla un peñón desde hace más de 300 años. Allí, una gran colonia de ciudadanos británicos vive y disfruta del sistema de salud, SAS, que sufre el vandalismo de gobiernos andaluces, más preocupados en obedecer a sus jefes de la Meseta que en mejorar el propio sistema.

La solución a la pandemia sigue siendo la misma, inversión en sanidad y educación en cada rincón del planeta, patentes libres y atención universal. No es tiempo para beneficios empresariales.

“There is a Garden in her face,

  Where Roses and white Lilies grow;

  A heav’nly paradice is that place,

  Wherein all pleasant fruits doe flow.

  There Cherries grow, which none may buy

  Till Cherry ripe themselves doe cry.”

En London se cree que al menos uno de cada cinco habitantes se ha contagiado del virus, en cifras son casi dos millones de personas, 1.885.136, es decir la suma de las ciudades principales en población de Andalucía como Sevilla, Málaga, Córdoba y Granada. Ni que decir tiene que es una barbaridad de gente contagiada, pero si paseas por las calles londinenses, te parecerán pocas, debido a la insensatez reinante. Con cierta lógica, la preocupación de las instituciones es obvia, pero deben dar el paso y decidir si quieren sanar a la población u obtener beneficios para una cierta población sana. La disyuntiva sigue en sus cabezas después de casi un año.

¿Cómo lo podemos exigir desde la ciudadanía? Haciéndonos oír, desterrando las teorías terraplanistas-metafísicas y usando las herramientas aún vigentes, tales como el voto, el sindicalismo, la reclamación institucional, una queja constante y por supuesto, dejar de mirar hacia otro lado hasta que nos afecte. Ya lo vivimos en London, tú lo vives en Andalucía, él lo sufre en la Meseta, ella en EEUU…Nadie se libra de esta pandemia mundial en la que los errores se repiten en gobiernos de distintas, supuestas, ideologías.

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En otro orden de cosas, esta semana ha sido enterrado el policía del capitolio Brian Sicknick en el cementerio nacional de Arlington. Este hombre fue víctima del golpe de estado fallido que pretendía desvirtuar las elecciones presidenciales de EEUU.

Después de tanta pomposa ceremonia lo más aterrador es la falta de un culpable del asesinato.

¿Cómo puede ser que maten a un policía dentro del Capitolio con las medidas de vigilancia? Cualquiera que haya pisado suelo estadounidense, ha sentido la presión de los controles policiales antes y después de la frontera, el millón de escáneres y cámaras por todas partes. Ya no hablemos donde reside su soberanía nacional.

Otra vez, el fascismo comete un asesinato y le sale gratis.

“Those Cherries fayrely doe enclose

    Of Orient Pearle a double row,

        Which when her lovely laughter showes,

    They look like Rose-buds fill’d with snow.

        Yet them nor Peere nor Prince can buy,

        Till Cherry ripe themselves doe cry.”

En 2016, poco antes del Referéndum del Brexit fue asesinada la MP Labour Jo Cox de 41 años y madre de dos hijos. Su asesino declaró, para no dejar dudas, que gritó antes de dispararle: “Britain First”. ¿Os suena lo First? American first, Britain first, españoles primero…Ya había empezado el runrún ese que ha calado en un grupo de personas a las que les da miedo la realidad y prefieren ser los perros del cortijo. Capaces de matar a una persona que, con sus virtudes y defectos, a ojos de ellos había cometido un pecado grave de sentencia de muerte, pedir derechos para los refugiados sirios por una guerra sinsentido y no creerse los beneficios del Brexit pidiendo su voto en contra. Aunque había diferentes partidos y movimientos que estuvieron mintiendo y alentando estos hechos, apuntando a las personas que actuaban en contra de su rastrero e inhumano credo, a su asesino se le tomó como a un lobo solitario, cuando el fascismo mata y hay un culpable, “actúa solo”. Otra constante irrefutable en el neoliberalismo, y si te atreves a denunciarlo mal asunto.

En España, el rapero Pablo Hasel va entrar en prisión por las letras que ha escrito en sus canciones y por los tuits que publicó en la red social. Su delito ha sido decir quién es quién y cómo ha actuado desde distintos cargos de responsabilidad civil. Pero en vez de mejorar la actuación de esos funcionarios y corregir sus abusos, en vez de castigar a quien se haya saltado los derechos humanos y controlar a un jefe de estado que está exiliado con los gastos pagados, la Justicia española lo condena a él. Pablo Hasel no es un superventas y su repercusión ha sido más notoria por su castigo civil. La Ley Mordaza sigue vigente y palpable aún en febrero de 2021. Derogación ya!

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Si dices lo que se ves, si denuncias a quienes incumplen, lo pagas. Si los militares hablan de fusilar a 26 millones de personas, nada. Si un policía habla de matar al Presidente del Gobierno Español en un grupo de un partido político, tampoco. Si se secuestra y asesina a una joven de 19 años, impunidad, y para colmo su asesino trabaja asesorando a la Justicia y a los Cuerpos de Seguridad, hablo de Yolanda González en 1980.  Del asesino de Manuel Caparros, más de lo mismo.

¿Hasta cuándo?

“Her Eyes like Angels watch them still;

    Her Browes like bended bowes doe stand,

        Threatning with piercing frownes to kill

    All that attempt with eye or hand

        Those sacred Cherries to come nigh,

        Till Cherry ripe themselves doe cry. -There is a garden in her face.”

 En London, la semana empezaba con ciertas alegrías entre tanta pesadumbre. pero un informe favorable del Investigatory Power Tribunal (IPT) había decidido en una votación entre sus cinco miembros de 3 a 2 un veredicto espeluznante, M15 y M16 tienen inmunidad para cometer cualquier acción, incluso infringiendo la ley, debido a que su trabajo como servicio secreto requiere de acciones extraordinarias.

IPT es un tribunal independiente que juzga a los diferentes cuerpos del estado cuando incumplen o traspasan su marco de jurisdicción o directamente infringen la ley. Aunque hay organizaciones que van a recurrir este dictamen, ha sido un jarro de agua fría para los Derechos Humanos, porque la democracia se diferencia de la tiranía cuando sus medios siempre son democráticos. Manuel Chaves Nogales decía que Reino Unido era el último territorio de los hombres realmente libres, ¡cuánto ha llovido desde entonces!

La democracia se arma cada día, si no, cuando despiertes estarás en una tiranía.

¡Salud y para todos!

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Sobre el autor

Fran Pereira

Fran Pereira

Natural de Sevilla; en la Rábita, el mar me bautizó; aprendí a caminar y hacer travesuras como cazallero; en Dos Hermanas la escuela me dio alas, la Hispalense un motor; luego en México, bravura y tesón, y por ahora, en Londres, surfeando a contracorriente en la ola del Brexit.

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