Otro capítulo estrambótico de la realidad británica que venimos observando, y padeciendo, es la aparente y absurda Guerra de las Salchichas.

En principio, otro incumplimiento más del acuerdo del Brexit por el Gobierno británico, especialmente en el Protocolo para Irlanda del Norte. La Home Nation juega un papel crucial para la paz en la isla de Irlanda donde hay dos estados independientes,  la República Irlandesa, miembro de la UE, y la aún ocupada Irlanda del Norte con una fuerte población pro británica.

La UE y Reino Unido firmaron para mantener la paz, armonía y convivencia, ya que en el pasado costó muchas vidas y esfuerzo. La parte dominada por los británicos permanece dentro de la legislación de la UE, hasta casi un lustro. Debido a la mala gestión que el  Gobierno británico, que es el único que gestiona y controla, está haciendo de la distribución de alimentos a Irlanda del Norte, hemos sido testigos de falta de productos de primera necesidad.

No obstante, la actuación del gobierno de su Graciosa Majestad va a ser la ampliación del periodo de gracia por otros seis meses para continuar importando carne procesada, tal como salchichas, nuggets y otros productos cárnicos. En consecuencia, otra violacion de lo acordado, por ello la UE ha amenazado con sanciones, lo que muy probablemente acarreará consecuencias a la población local, está comprobado que a las élites le importa un bledo, por ahora.

“THE NEW ATLANTIC CHARTER

Today, the President of the United States and Prime Minister of the United Kingdom reaffirm their commitment to work together to realise our vision for a more peaceful and prosperous future. Our revitalised Atlantic Charter, building on the commitments and aspirations set out eighty years ago, affirms our ongoing commitment to sustaining our enduring values and defending them against new and old challenges. We commit to working closely with all partners who share our democratic values and to countering the efforts of those who seek to undermine our alliances and institutions.”

¿Por qué salchichas? Las salchichas son parte de la dieta diaria de la sociedad británica. La calidad del producto, aunque te lo presuman hasta la saciedad, es deplorable. Sin embargo, ocupa un lugar indiscutible en la identidad de The Little England.

Una de las marcas, que ha sido favorecida por los acontecimientos en Irlanda del Norte y que verá aumentado su negocio de una manera exponencial, apoyó incondicionalmente a la antigua campaña del Brexit e incluso nuestro Prime Minister visitó su fábrica.

Sin duda, el poder da dinero y el dinero ayuda a conseguir el poder. La acción del Gobierno británico es cristalina con solo barajar unos datos. Las sanciones de la UE van a llegar tarde o temprano, pero el momento de ahora es afianzar y consolidar aquellos que apostaron por quien manda hoy en el Gobierno británico. Incluso algunos miembros de la campaña de Reimaners boicotearon dichas empresas con poco éxito a lo largo del tiempo.

Otro dato a tener en cuenta en Irlanda del Norte es el cambio de mayorías. La católica está a un paso del sorpasso y no pocos números avalan que en la próxima generación sean hasta del 60%. Esto se ha debido a la integración de Irlanda del Norte con la República y el movimiento de los pro británicos hacia la Gran Bretaña.

Por otra parte, al quedarse en las regulaciones de la UE, las empresas del resto de Reino Unido han experimentado un retroceso en sus ventas y temen su casi desaparición de dicho mercado.

En definitiva, el Brexit no es blanco o negro, sino una escala de grises que afecta a muchos y beneficia a muy pocos.

“ First, we resolve to defend the principles, values, and institutions of democracy and open societies, which drive our own national strength and our alliances. We must ensure that democracies – starting with our own – can deliver on solving the critical challenges of our time. We will champion transparency, uphold the rule of law, and support civil society and independent media. We will also confront injustice and inequality and defend the inherent dignity and human rights of all individuals.

Second, we intend to strengthen the institutions, laws, and norms that sustain international co-operation to adapt them to meet the new challenges of the 21st century, and guard against those that would undermine them. We will work through the rules-based international order to tackle global challenges together; embrace the promise and manage the peril of emerging technologies; promote economic advancement and the dignity of work; and enable open and fair trade between nations.”

George Eustice, Environment Secretary, dice que la calidad y la salubridad de las salchichas del Reino Unido son de las más altas del mundo. Quien no se contenta es porque no quiere.

 ¿Entonces qué sentido tiene dejar de cumplir los protocolos europeos respecto a las carnes procesadas y empezar a equipararlos con los estadounidenses?

Todo apunta a que los que vivimos en el Reino Unido vamos a poder elegir en el menú el nuevo plato de pollo con cloro, salchicha de “algo” y nugget de “otra cosa”.

“ Third, we remain united behind the principles of sovereignty, territorial integrity, and the peaceful resolution of disputes. We oppose interference through disinformation or other malign influences, including in elections, and reaffirm our commitment to debt transparency, sustainability and sound governance of debt relief. So too will we defend key principles such as freedom of navigation and overflight and other internationally lawful uses of the seas. Fourth, we resolve to harness and protect our innovative edge in science and technology to support our shared security and deliver jobs at home; to open new markets; to promote the development and deployment of new standards and technologies to support democratic values; to continue to invest in research into the biggest challenges facing the world; and to foster sustainable global development.”

La industria británica, UK Food Industry, está viéndose afectada por la falta de desarrollo de los acuerdos con la UE. Más de 4.000 artículos siguen en punto cero o sin actualización y cada plazo del periodo de gracia de cada uno se va acercando. Encima,cada dos por tres, un incumplimiento de otra parte del acuerdo hace que el diálogo se estanque.

Suponiendo que en el peor de los casos y  si se tuviera que regular por los acuerdo del Comercio Mundial, World Trade Organization, productos estrellas como la mantequilla deberían pagar hasta un 48% de tarifas o el queso cheddar un 57% al importarse al mercado de la UE. O la leche que se importa 3.200.000.000 Litros al año.

En conclusión, pérdidas de alrededor de 500 millones de libras esterlinas.

Por último, la mano de obra en los campos británicos es de un 63% de otra nacionalidad, principalmente rumanos y búlgaros. Pero según la British Summer fruit Association llega a ser del 95% en su área, eso sí temporal. ¿Por qué los ciudadanos británicos no quieren ese trabajo? Al igual que en Andalucía, la explotación laboral, bajos salarios, abusos sexuales a mujeres(y niñas) y la precariedad dan lugar a que solo realicen estas tareas los más necesitados. La familia feliz granjera rodeada de ovejas no es la fotografía general de los trabajadores del campo.

“ Fifth, we affirm our shared responsibility for maintaining our collective security and international stability and resilience against the full spectrum of modern threats, including cyber threats. We have declared our nuclear deterrents to the defence of NATO and as long as there are nuclear weapons, NATO will remain a nuclear alliance. Our NATO Allies and partners will always be able to count on us, even as they continue to strengthen their own national forces. We pledge to promote the framework of responsible State behaviour in cyberspace, arms control, disarmament, and proliferation prevention measures to reduce the risks of international conflict. We remain committed to countering terrorists who threaten our citizens and interests. Sixth, we commit to continue building an inclusive, fair, climate-friendly, sustainable, rules-based global economy for the 21st century. We will strengthen financial stability and transparency, fight corruption and illicit finance, and innovate and compete through high labour and environmental standards.”

Pelosi ha recordado al Prime Minister que prefiere a la UE en vez de el RU. Ningún acuerdo será aprobado por las cámaras estadounidenses si el Gobierno británico sigue obstaculizando  el comercio y la paz en Irlanda del Norte. Este rapapolvo de Nancy Pelosi, la tercera persona en jerarquía en el imperio estadounidense, es solo un recordatorio, ellos mandan y ordenan. Por eso, a día de hoy,  hay un país que pertenece a la UE que se llama República de Irlanda que se fraguó con un patrocinio exacerbado de la comunidad irlandesa estadounidense y que ahora tiene a un miembro como Presidente del Imperio.

“Seventh, the world has reached a critical point where it must act urgently and ambitiously to tackle the climate crisis, protect biodiversity, and sustain nature. Our countries will prioritise these issues in all our international action. Eighth, we recognise the catastrophic impact of health crises, and the global good in strengthening our collective defences against health threats. We commit to continuing to collaborate to strengthen health systems and advance our health protections, and to assist others to do the same.

JOSEPH R. BIDEN JR. BORIS JOHNSON M.P. June 10, 2021”

El jefe Biden hace unos años recorrió, siendo vicepresidente, la isla de Irlanda, al ser preguntado por alguien de la BBC respondió que era Irlandes. Esta anécdota no es tan banal como puede parecer. A EEUU el apoyo británico le viene bien, pero siempre lo va tener, no por ellos cuya manera de adular es cero. Pero el Reino Unido si quiere, aunque sea aparentar, debe ir de su mano. Hace mucho tiempo que el Imperio britanico no existe y si importas salchichas en la británica, por ahora, Irlanda del Norte, tu amigo gana un buen dinerillo pero los contribuyentes pagaremos las sanciones.

Biden es el jefe. Ha afirmado la Carta Atlántica, un tratado de amistad y colaboración con la parafernalia británica, pero siendo el jefe.

“Donde manda patrón, no hay reina y ni salchicha que mande”

Fran Pereira

Natural de Sevilla; en la Rábita, el mar me bautizó; aprendí a caminar y hacer travesuras como cazallero; en Dos Hermanas la escuela me dio alas, la Hispalense un motor; luego en México, bravura y...

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