Me encanta ver las noticias, sobre todo cuando ponen el tiempo, justo después de los deportes. Aunque el mapa sea el mismo no lo dan igual en todas las cadenas. Cada presentador o presentadora tiene su propio estilo. Y todos ellos te lo cuentan de una manera amena y didáctica.

El hablar del tiempo ya no es un tema recurrente para cuando nos encontramos con el vecino, sino que forma parte de nuestro quehacer diario. Miramos qué tiempo hará mañana, o dentro de dos semanas cuando vayamos de viaje, pero nos fiamos mucho más de lo que nos diga el móvil o el facebook.

Yo veía la tele cuando chica en casa de mi amiga, porque nosotros no teníamos todavía, al hombre del tiempo, Mariano Medina. Todos los días anunciaba “precipitaciones”, lo que venía a decir que unas veces llovía y otras se había precipitado en el diagnóstico. Así nuestro metereológo siempre acertaba.

Sin embargo hoy en día no necesitamos aguardar al Informativo para saber qué tiempo hace o hará aquí o allá . Disponemos de muchos dispositivos electrónicos que nos van informando al instante y nos hacen predicciones para una semana o un mes. Las imágenes de una tormenta, una granizada o un vendaval pasan delante de nuestros ojos como un rayo.

En todas las cadenas se permite la participación de los telespectadores para que envíen fotos o vídeos y conozcamos si está nublado en Alcalá de Guadaíra o soleado en Isla Cristina. ¿En Sevilla cayeron chuzos o hizo una caló que pa qué? Contemplamos estas imágenes y se nos pone, como dice un presentador de Canal Sur, el ánimo por las nubes. Es entonces cuando nos enseñan las estrellas del Firmamento, aquellas que yo veía por las noche cuando dormíamos en la era y entre las cuales  mi padre nos enseñó a distinguir el carro grande, la Osa Mayor y el carro chico, la Osa Menor. También sabíamos encontrar el lucero del alba, Venus.

Ahora Manuel Mejías nos enseña nebulosas y constelaciones inimaginables en la niñez, inalcanzables todavía para el ser humano.

Dicen que están a muchos años luz y que se tardarían miles de años en llegar a ellas.

Esto me recuerda la película que repusieron la otra noche, El Planeta de Los Simios, en su versión original, esa en la que el protagonista, interpretado por Charlton Heston vuelve a la tierra después de un viaje espacial que ha durado dos mil años. Pero el pobre no se da cuenta hasta el final y cree estar junto con otros dos astronautas en otro Planeta distinto, sobretodo por el desierto y la falta de recursos que se encuentra al llegar.

¡Cómo iban a maginarse que eran ahora los Monos los que dominaban la Tierra y sometían al hombre!

Teóricamente se había producido una gran catastrofe, un cambio climático o una pandemia que había propiciado la desaparición de la especie humana.

Fue el momento que aprovecharon los Monos para seguir evolucionandoy tomar el relevo. ¡Algo grande tuvo que pasar para que se hubieran cambiado las tornas!

A pesar de que ver El tiempo nos tiene al tanto de lo que ocurre meterologicamente hablando, últimamente nos preocupa lo que está ocurriendo con él. Hay fenómenos que tú creías que no llegarían a ocurrir. Por ejemplo, un tormentón enverano, una riada o una caída masiva de hojas como psin avisarnos asó el otra dia. Era como si el otoño nos hubiera hecho una visita sorpresa . Como si hubiéramos pasado de la noche a la mañana de una estación a otra. Explican los expertos que esto sucedió porque los árboles, ante la falta de agua, eligieron sacrificar parte de sus hojas…¡Qué cosas!

Los saltos estacionales son un fenómeno que viene ocurriendo desde hace décadas. Ya no sabe una ni qué ponerse. Lo mismo te hace frío en verano que te hace una caló tremenda en el mes de marzo…nada que la ropa de entretiempo pasa de un año al siguiente, de un cajón a otro sin siquiera estrenarla.

Los antiguos decían que nunca llueve a gusto de todos, pero no es eso exactamente lo que viene ocurriendo. La lluvia, aunque en Sevilla sea una maravilla, suele llevar sin previo aviso, cuando le da la gana y en el momento más inoportuno, arrasando cosechas o dañando los frutales.

Estamos ciertamente ante un nuevo cambio en el clima. ¿Sabemos por qué se está produciendo?

Si no nos damos cuenta es que no estamos en este mundo.

Los expertos nos advierten del futuro que nos espera y de cómo vamos a dejar el planeta a nuestros hijos si seguimos así, abusando de la Naturaleza. La explotación intensiva agrícola y ganadera,  de los recursos hidricos o minerales como el carbón y el gas, el empleo de abonos químicos en el campo o los incendios forestales, están dañando éste, nuestro planeta, el único habitable que conocemos y del que todavía no podemos mudarnos. Habrá que poner de nuestra parte y remediar, antes de que sea tarde, todos estos atropellos. O nos quedaremos mudos ante los cambios estacionales que pueden ocurrir  en un mismo día. Ya no existen la división de las cuatro estacionesque venían en mi libro de Conocimiento del Medio.

Lo dicho, el tiempo está loco, loquito,loco.

Lucre Romero

Lucre Romero

Maestra, especialista de francés. Titulada por la Escuela Oficial de Idiomas, colabora en La Voz de Alcalá desde el año 2003 y en el periódico local 'La higuerita' de Isla Cristina desde el año 2010....