Sr. Director:

Me parece vergonzoso por parte de los abogados que intentan defender a los imputados que vayan publicando a razón de la recompensa que un anónimo ofrece a la persona que pueda dar una pista que lleve al paradero de mi hija que a esta persona se la pueda imputar de un delito de encubrimiento, cuando son conscientes que tanto   abogados, periodistas y religiosos tienen en sus oficios el poder acogerse al secreto de confidencialidad, en que están amparados, en el caso de los religiosos al secreto de confesión.

He de recordar que no hace mucho el señor Decano del colegio de Abogados, Don José Joaquín Gallardo, abogó a este secreto, entre abogado y cliente, para recordar así que cualquier persona través de un abogado pudiese clarificar este caso.

Por favor, señores Abogados de los imputados. No intenten ensuciar una buena obra de un anónimo. No echen más tierra encima de un oficio al que de hecho es sabido que no son todos iguales, que les mueve a decir esto para asustar a quien pueda saber algo.

¿Por qué ni los abogados de los inculpados ni a estos mismos les interesa que aparezca MARTA DEL CASTILLO?

Antonio del Castillo

Padre de Marta del Castillo

Antonio Campos

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla, empezó en la comunicación local y actualmente trabaja para laSexta. Máster en Gestión Estratégica e Innovación en Comunicación, es miembro...