Ha llegado el calor y eso significa demasiadas cosas. Significa que nos podemos echar a la calle para aprovechar esas horas de luz de más; significa que podemos ir ya soñando incluso con algunas vacaciones, de las que luego podremos cumplir con más o menos de lo que teníamos en mente… Pero también significa que, para muchos, llega la hora de cerrar capítulos laborales y buscar algún otro nuevo que poder abrir pronto.

Qué paradójico que la estación del año que más alegrías y placeres dice traer, es la que pueda también venir acompañada de más dudas, hipotéticos caminos por vislumbrar y escenarios que se dibujan aún difusos hasta septiembre. Concretamente, para la juventud, que padece cerca de un 40% de paro y son una de las principales caras de la temporalidad en Andalucía, es el momento de dar una vuelta y otra a los buscadores de puestos de trabajo y de preparar una y otra carta de motivación, una y otra versión del currículum.

CONTENIDO EXCLUSIVO

Puedes hacerte socio o registrarte gratis

Si estás registrado o eres socio inicia sesión

Nerea Larrinaga

La calle cuenta historias a diario y yo no puedo evitar pararme a escucharlas. Comunicación, relaciones internacionales, cultura de paz, derechos humanos, fotografía… y lo que esté por llegar.