Para Abogados Cebrián la clave para poder gestionar procesos de divorcio express saludable y amistoso es que antes de pretender llegar a acuerdos, se trabaje para reducir la tensión en un divorcio.

De no hacerlo, es como si en un conflicto armado se pretende que dos personas de bandos enfrentados se sienten en la mesa de diálogo sin dejar en la puerta, antes de pasar, sus armas. Es evidente que el clima de tensión no ayudará, pues o no podrán llegar al acuerdo, o de hacerlo no será tan bueno como el que se podría haber llegado en un clima de cordialidad y la aplicación práctica no será tan buena como la que se habría podido conseguir si no hubiera existido esa tensión.

La tensión de los divorcios contenciosos

En un divorcio contencioso, los cónyuges que en su día decidieron casarse y compartir su vida, ahora se enfrentan en un pleito que en muy pocos casos está justificado y merece la pena.

La tensión es la que dificulta la comunicación y entendimiento, la que hace que cada uno vea en el otro el enemigo y el que impide que la familia se entienda como una unión que se separa, pero sigue teniendo los mismos objetivos, para pasar a verse como partes enfrentadas con objetivos independientes e incompatibles.

El mayor objetivo de una familia, con independencia de que esté junta o separada, es procurar y favorecer aquello que en cada momento sea lo mejor para los hijos.

En ocasiones la tensión hace que los problemas se multipliquen y la relación acabe teniendo todo tipo de complicaciones fruto de la posición intransigente que protagonizan los excónyuges.

Cada una de las partes, en el complicado contexto de un proceso de divorcio, suele acabar “barriendo para dentro” y por su propia actitud y repetidas acometidas de malas acciones y reacciones recíprocas pueden acabar haciendo que la intención del divorcio pueda incluso llegar a perjudicar al otro.

La tensión hace ver la ruptura como una guerra en la que todo se malinterpreta, las personas no saben gestionar su rencor y su inseguridad y acaban sacando lo peor de sí mismos.

¿Se puede llegar a un acuerdo de divorcio express en un clima de tensión?

Desde el punto de vista de Abogados Cebrián no. El motivo es por entender que el supuesto acuerdo no dejará de estar viciado y condicionado por dicha tensión, sin que se llegue a un acuerdo normalizado.

Las personas que se divorcian pueden estar tan sumamente agobiadas y superadas que con altos niveles de tensión no pueden ver la situación con claridad, no pueden tomar decisiones acertadas y tal vez incluso no estén preparadas para cumplirlas de una manera natural.

La tensión familiar perjudica principalmente a los niños

La tensión en el seno de una familia daña principalmente a los hijos, siendo muchos las víctimas silenciosas de contiendas de matrimonios y parejas que pierden el sentido común y que se comportan de manera irresponsable desatendiendo el bienestar de sus niños.

¿Cómo percibe un niño el divorcio contencioso de sus padres?

Un niño está para que le quieran y le cuiden, no para ser un motivo de litigio entre sus progenitores. Está demostrado que los divorcios contenciosos con altos niveles de tensión provocan que los hijos acaben con traumas, adicciones y situaciones disfuncionales.

Ya es tiempo de prevenir el problema en vez de pretender que sigan existiendo para después solucionarlo en un pleito.

Es injusto que la abogacía en general no se dedique a reducir tensión de la familia antes de entrar a valorar el acuerdo y firmarlo, pues no se puede saber cómo se siente y piensa una persona que se está divorciando, puede ser algo muy traumático, pero lo que está claro es que hay que favorecer que su acuerdo sea lo más libre y no condicionado. La tensión en sí misma puede ser un condicionante que supera a una persona.

El método de gestión de divorcios express de Abogados Cebrián en 2024

En 2024 Abogados Cebrián inicia una nueva etapa profesional en la que pone la clave en la reducción de la tensión y la escucha de las personas, como paso previo, para que se puedan situar en una toma de decisiones realmente libre y consciente.

Son muchas las personas que se divorcian con condicionamientos y que se adentran en un divorcio contencioso o firman un mal acuerdo de divorcio en el que ha influido negativamente:

  • La angustia a la que puede someterse el divorcio en sí mismo.
  • El sentirse culpable o responsable de la ruptura.
  • El poder estar sufriendo por parte de su expareja chantaje emocional.
  • El miedo a que los hijos lo pasen peor.
  • La inseguridad que provoca el clima de tensión.

En ciertas situaciones familiares una persona no firma el divorcio o inicia un divorcio contencioso por voluntad real, sino en muchos casos por condicionantes. El hecho de que un abogado pase a asesorar a una persona sobre su divorcio en un insano ambiente de tensión, supone un grave riesgo de que esa persona no sea lo suficientemente consciente de la decisión a tomar.

En ocasiones los acuerdos no pueden llevarse a cabo. También en otros casos el acuerdo se consigue, pero en unos términos que en la práctica no se aplican saludablemente.

En este siglo que estamos presenciando una creciente permisividad ante las faltas de respeto y el trato despectivo, en el que cada vez vale más todo y se normalizan relaciones tóxicas, debemos de pararnos, analizar si las relaciones se están asentando en una base saludable y saber rebajar la tensión antes de tomar decisiones: Casarnos, tener hijos, comprarse una casa hipotecada a 40 años, separarnos, firmar un mal acuerdo de divorcio o iniciar un divorcio contencioso.

Para Abogados Cebrián, tratar de llegar a un acuerdo en un clima de tensión, es como tratar de reconstruir una casa después de un incendio sin haberse dedicado a apagar totalmente las llamas.