La relación entre Rabat y Madrid no se encuentra en su mejor momento. Y es que nuestro país vecino, Marruecos, tomó como una ofensa que España asistiera en Logroño al líder del Frente Polisario Brahin Gali, aquejado de coronavirus. Este, se encontraba en territorio nacional con una identidad falsa, pero fue descubierto por el servicio de inteligencia marroquí. Esta acción humanitaria fue catalogada por todo el conjunto del parlamento marroquí como una abierta provocación.

Más concretamente, el ministro de exteriores marroquí Nasser Burita, emitía el pasado 8 de mayo un comunicado firmado por los nueves partidos que forman el parlamento marroquí. En este, se expresaba el profundo malestar de la diplomacia marroquí con la decisión de España de ocultar estar tratando a Brahin Gali de coronavirus. Recordemos que Brahin, es el líder del denominado Frente Polisario, el movimiento de liberación del Sahara de manos de Marruecos. Para el parlamento del país vecino, la acogida de Brahin Gali es «inaceptable y abiertamente provocadora».

España se defendió a través de su ministra de exteriores Arancha González Laya. Esta defendió que si España atendió al líder del Frente Polisario, se debió únicamente a «razones estrictamente humanitarias para que pudiese recibir asistencia sanitaria». Además añadió que esta acción no debe cambiar las relaciones de España con el país africano, algo que desde Marruecos no parecen estar muy de acuerdo. Para ellos, «las acciones humanitarias no se deben realizar a espaldas de tu socio y vecino».

La «venganza» de Marruecos

Marruecos ya ha empezado su peculiar contraofensiva antes las supuestas «ofensas» que España lanzó contra su país. De esta forma, ayer lunes entraron de manera ilegal al menos 5.000 marroquíes en Ceuta. Y lo hicieron nadando, bordeando el peñón que separa Ceuta con la localidad marroquí de Castillejos. Todo ello, tal y como señalan diferentes fuentes, se logró gracias a la pasividad de las autoridades marroquíes, quienes no presentaron oposición cuando estos comenzaron a avanzar hacia el peñón.

Peñón que bordearon los inmigrantes

Es, sin duda, una de las mayores crisis migratorias que ha sufrido España en los últimos años. Según ha podido saber Efe a través de vías gubernativas, al menos 1.500 del total de 5.000 pueden ser menores de edad. Desgraciadamente, un individuo ha fallecido en el intento de alcanzar tierras españolas.

Al menos 300 de estos inmigrantes ya han sido devueltos a Marruecos. Algunos de estos, se dirigieron a una nave habilitada para la recepción de inmigrantes en el polígono del Tarajal. Otros muchos, se dispersaron por el famoso barrio de El Príncipe.

El Gobierno quiere mantener la calma

La ministra de exteriores, Arancha González Laya, ha querido mantener la calma ante la suposición de una «venganza» de Marruecos. Asimismo, ha declarado que «No concibo que se pueda poner voluntariamente en peligro la vida de jóvenes y de menores en respuesta a una acción humanitaria».

De esta forma, también ha defendido que va a velar por el mantenimiento de las buenas relaciones con el país vecino. Ha señalado que la cooperación entre países con respecto a temas de inmigración es vital para «mantener las relaciones de buena vecindad».

España ya ha reforzado la ciudad autónoma para así lograr repatriar a todos los individuos que entraron de manera ilegal a territorio nacional. Para ello, se han desplazado 50 Guardias Civiles a las zonas de mayor conflicto, además de la llegada de 150 efectivos de la Policía Nacional. También cuentan con el apoyo de La Legión va a apoyar a las fuerzas locales a agrupar a los inmigrantes y ofrecer apoyo logístico.

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