Huyó de Carmona amenazado por un Guardia Civil. Trabajaba en la fábrica de tapones de corcho de San Jerónimo, fue fusilado y, presumiblemente, su cuerpo se enterró junto a miles de cadáveres en la fosa común de Pico Reja, la más grande España abierta hasta la fecha.

Es otra de las dramáticas historias que dejó la Guerra Civil en Sevilla. Durante un visita de estudiantes universitarios de la Universidad de Sevilla a la fosa, un familiar decidió contar la historia de su bisabuelo. Esta mujer, que no desveló su identidad ni la de sus familiares, recogió el testigo de su madre, que quiso investigar que pasó con su abuelo. En su casa estaba prohibido hablar de este episodio de sus vidas.

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