Ana Pérez entrenando en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Madrid. SA

Ana Pérez es una gimnasta sevillana sobre la que residían muchas expectativas en su participación en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. El pasado mes de febrero, una lesión en sus dos pies hacía peligrar seriamente su presencia en los juegos.

Finalmente, y una operación en su tobillo derecho después, decidía hacer un «punto y aparte» en su carrera como gimnasta para así poder recuperarse y volver a su mejor nivel. Ana es una chica que siente una pasión que no conoce límites por la gimnasia. «Nunca algo te puede dar tanto como me da a mi la gimnasia».

Su ausencia en Tokio ha sido un palo del que aún se está recuperando. Pero lo que no ha perdido en ningún momento son las ganas de competir y de dar su mejor versión. En el horizonte, volver a unos juegos en París 2024 y colgarse una ‘chapita’ olímpica.

P: En primer lugar, ¿Cómo te encuentras tras tu operación?

R: Pues después de la operación bien. La recuperación va muy bien, pensaba que iba a ser más difícil, pero la verdad que el pie ha respondido muy bien. Voy poco a poco recuperando la normalidad.

Ana Pérez tras la operación en su tobillo derecho. SA

P: ¿Cuándo crees que vas a volver a competir?

R: El futuro es incierto, pero tengo intención de volver en septiembre a retomar los entrenamientos. Al principio tendré que ir muy poco a poco, cuidando muchísimo los pies e ir viendo cómo responden, y ya se irá viendo. Yo espero, más pronto que tarde, poder volver a competir. Ahora mismo es lo que más quiero: disfrutar de la gimnasia y hacer lo que me gusta realmente

P: Allá por el mes de febrero conocimos esa dura lesión que sufrías, ¿cómo ocurrió todo?

R: Pue fue todo un poco ‘sin sentido’. Habíamos ido a buscar material por todo lo de Filomena (la gran nevada que tuvo lugar en Madrid el pasado mes de febrero), y al cruzar por la cama elástica una compañera saltó delante de mí, yo justo iba detrás, con la mala suerte de que al saltar me doblé el pie derecho y cuando me di cuenta lo tenía ‘pa Cuenca’.

A mi en ese momento, lo primero que se me pasó por la cabeza fue ‘se acabó’. Luego intenté recuperarme, no quería darlo todo por perdido, porque si no me iba a quedar pensando siempre el ¿y si lo hubiera intentado?

Una parte de mi sabía que era muy difícil, pero otra parte de mi no quería perder la esperanza, y por eso lo intenté. Pero ya llegados hasta cierto punto decidí que lo mejor era parar y no seguir forzando.

P: ¿Cómo estás llevando en el plano personal tu lesión y todos los problemas físicos que has estado teniendo?

R: Muy mal. A día de hoy sigo llevándolo mal. No es fácil ver que algo por lo que has estado trabajando tanto y puesto tanta ilusión se te escapa. No ha sido nada fácil, cuando me rompí los dos pies, el primer mes me lo pasé en cama sin querer ver a nadie. Poco a poco fui remontando, me animé a ir al gimnasio, porque antes no quería ni pisarlo y parecía que iba saliendo de ese pozo.

Una vez que decido no seguir adelante, que ha sido la decisión más difícil de mi carrera, fue muy duro. No me arrepiento, porque creo que realmente era lo que tenía que hacer. Era lo que necesitaban mis pies y lo que necesitaba mi cabeza, pero eso no quita que haya sido muy duro y que esté siendo muy duro. Para mi el hecho de estar en las redes sociales y que todo lo que aparezca sea Tokio es muy duro y me hace pasarlo mal.

Pero de estas cosas salimos fortalecidos.

P: ¿Quién ha sido tu principal apoyo a la hora de tomar esta decisión?

R: La decisión es mía, nadie podía decidir por mí. Tenía que ser yo la que decidiera cuándo y hasta donde. Lo comenté a mis entrenadoras, a mis compañeras, a mi familia, a mi fisio… Y afortunadamente me he sentido en todo momento arropada y comprendida. También lo hablé con mis amigas de Sevilla y todo el mundo coincidía en lo mismo: que si era lo que necesitaba y lo que me iba a hacer feliz que tirara hacia adelante. Me he sentido muy arropada por mi familia, por mis amigas, por mi fisio… Apoyo en ese sentido no me ha faltado.

Sí es verdad que en una situación como esta no hay palabras que te consuelen. Al final estás dejando todo por lo que has luchado durante cinco años, y la gente intenta apoyarte y es bueno tener a alguien quien abrazar cuando estás ‘hecha polvo’, pero ahora mismo ese dolor que tengo dentro no hay palabras que me lo quiten.

P: ¿Qué estás haciendo para sobrellevar ese dolor que tienes en estos momentos?

R: Hasta ahora había estado intentando distraerme. Salir con una amiga, ver la tele o una peli, irme a entrenar a hacer pesas… Cualquier cosa que no me hiciera pensar. Desde el viernes que mis compañeras se fueron a Tokio me está costando muchísimo, porque al final no paras de darle vueltas a la cabeza, y estos días se me está haciendo un poco más cuesta arriba.

Pero voy a empezar por irme una semana de vacaciones. Por suerte veré la competición con excompañeras del CAR (Centro de Alto Rendimiento de Madrid). Se que me va a venir bien su apoyo.

P: ¿A qué te vas a dedicar mientras te recuperas?

R: Pues tener verano. Nuestras vacaciones de verano suelen ser una semana y este verano voy a tener más vacaciones, sin dejar de lado la preparación física, que es fundamental para luego volver poco a poco, pero tendré un verano de vacaciones después de muchos años.

P: Este viernes comienzan los JJOO. Tu ya acudiste a los de Río, ¿cómo es la experiencia de acudir a unos juegos olímpicos?

R: Es una mezcla de ganas, ilusión, nervios, miedo… Hay un batiburrillo de sentimientos. Es una montaña rusa y no entiendes por qué. Pero es una de las mejores experiencias que he vivido en el deporte, junto con la clasificación a Tokio.

Ana Pérez compitiendo en la categoría de paralelas en Río 2016. SA

La experiencia de Río 2016 fue impresionante, me sigo acordando como si fuera ayer. Justo antes de competir, en la sala de calentamiento, estaba muy nerviosa, pero sí es verdad que cuando salí a competir, con el calor del público y mi familia en la grada fue increíble. No lo cambiaría por nada del mundo.

De hecho, yo pensaba que no me iba a tatuar los aros olímpicos después de ir a los juegos, pero finalmente decidí tatuármelos porque es una experiencia increíble.

P: ¿Cómo es el ambiente de la villa olímpica?

R: Yo al final fui muy joven e iba sola, así que no lo viví tan intensamente como otros atletas. Sí es verdad que yo iba mucho con Ray Zapata y con Néstor Abad, y eso me venía muy bien para no estar todo el día con mi entrenadora, porque al final eso es casi como estar con tus padres, porque es una figura de autoridad.

Yo no lo viví tan intensamente como lo podrán vivir mis compañeras este año en Tokio, que van todas juntas, pero sí es una experiencia muy buena, conociendo atletas de todo el mundo… Es algo que no puedes vivir en otro evento deportivo. Es una experiencia que no hay que desaprovechar.

P: En cuanto a los representantes en tu categoría para estos juegos, ¿crees que hay oportunidades de medalla?

R: Es complicado. Creo que Ray Zapata podría traerse una ‘chapita’ colgada del cuello. También habrá finales tanto en chicos como en chicas, pero es muy complicado. Hay países como Estados Unidos, Rusia o China que siempre están ahí arriba.

Yo apostaría por una medalla de Ray en suelo, y por varias finales. En ese sentido soy muy realista.

P: ¿Te imaginas el momento de colgarte un metal olímpico?

R: Tirando de realismo, la verdad que de momento no. Primero voy a empezar por imaginarme ‘dando botes’ y entrenando.

P: ¿Crees que ese momento podría haber llegado este verano en Tokio?

R: Eso nunca se sabe, al final hay que llegar y hacerlo. Pueden pasar muchas cosas. Sí que es cierto que yo me sentía con una madurez gimnástica que en Río no tenía, y que podía dar mucho de mí en esta competición. Tenía muchas expectativas puestas.

Medalla no lo sé, pero sí habría apostado por meterme en la final, algo que en Río no conseguí. Y es una pena, porque yo sentía que tenía una madurez como para estar ahí entre las mejores.

P: ¿Cuáles son tus metas a corto, medio y largo plazo?

R: A corto plazo recuperar al 100% mis pies y volver a hacer gimnasia. A medio plazo recuperar el nivel que tenía antes de la lesión. Y a largo plazo los Juegos Olímpicos de París 2024. Voy a intentar ilusionarme con el futuro y con recuperar mi nivel.

P: Por último, una porra, cuántas medallas va a conseguir la delegación española este verano.

R: Voy a apostar por 22 medallas. Tenemos deportistas muy buenos.

Miguel Salvatierra

Periodismo. Apasionado por la comunicación. Aprendiendo todos los días.

Deja un comentario