Este negocio familiar, fundado en 1856, tiene una gran historia a sus espaldas, ligada con cinco generaciones familiares que han regentado la Papelería Ferrer en el corazón de Sevilla, haciéndola la más antigua de España. ¡Quédate si quieres conocer su legado en el tiempo!

Todo se remonta a mitades del siglo XIX, cuando el matrimonio catalán formado por José Ferrer y Poch y Josefa Vidal y Fragoso llegaron a Sevilla para coger un barco que los llevaría hasta el otro lado del Atlántico, donde querían probar suerte. Esta era su idea inicial, pero el destino tenía otros planes para ellos cuando el barco zarpó sin ellos a bordo. Ante el imprevisto, el matrimonio se decidió por montar esta papelería, regentada ya por su quinta generación.

El negocio lo llevan Lucía Mejías Ferrer, Alberto Planelles Ferrer y Mari Carmen Planelles Ferrer, tres primos sevillanos y treintañeros que se han juntado para continuar con el linaje que les precedía. La historia de la tienda no es solo familiar, sino que podemos ver como ha formado parte de Sevilla durante más de 150 años, siendo así la papelería más antigua de España y de las tres más antiguas de Europa.

Un local patrimonio de Sevilla

Según cuenta Lucía. «El local es el mismo: los mostradores, las estanterías, las columnas… el suelo estaba incluso de antes, porque esto era la cerería de un convento, por lo que el suelo lleva aquí unos 200 años». Y es que, el amor por el papel y la tinta se ha transmitido entre generaciones, dando lugar a esta papelería que, con 167 años de vida, forma parte del patrimonio histórico sevillano.

La clave del negocio, ubicado en el número 5 de calle Sierpes, es la buena conexión con el cliente. Como ha explicado Lucía en alguna entrevista; «Nuestro punto fuerte es la escritura y lo que intentamos es identificar necesidades y ofrecer propuestas hasta dar con la que mejor se adapte a cada uno. Cómo hacer que estés a gusto con lo que escribas». Al preguntar por la competencia de Internet, Lucía destaca que «Tenemos que pelear cada día, porque ahí se pueden encontrar las cosas con una rebaja importante. Pero tenemos herramientas para que el cliente nos compre a nosotros -aparte de venta online, redes o pago por Bizum-. Aquí puede tocar el papel, oler tinta de rosas, ver sus brillos…»

Además, su encantador escaparate es la mejor carta de presentación posible para atraer curiosos, sevillanos o turistas, que se sienten llamados por un aura singular y nostálgico que destaca entre los demás del centro, más aún en estos tiempos de modernidad e innovación.