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No encontrará el lector una mañana más limpia. Libre de legañas estereotipadas, lo que verá es lo que hay. Qué le guste o no es otra cuestión pero nos preparamos para amanecer, subir las persianas, mirar al cielo y plantarle cara al mundo, ¿sabes?, hoy es Domingo de Ramos. No se lo guarde, cuéntelo, es lo que ahora haré si me acompaña.

No sé si entra o no dentro de lo establecido comenzar un artículo de recomendaciones sobre donde ver pasos un Domingo de Ramos en Sevilla, sugiriendo madrugue para plantarse en la puerta de El Salvador a las nueve y media de la mañana,subirse a la rampla (igual han puesto una de esas vallas tan desagradables que tanto gustan a los mandatarios, sáltesela) y cierre los ojos. Respire profundamente y piense que en la ahora casi despoblada plaza no cabrá un alfiler cuando La Borriquita y sus niños nazarenos pongan rumbo a la Carrera Oficial. No serán las mismas personas pero si lo fueransería igual, pasadas las nueve y media de la nochepalparía un silencio inconfundible cuando el Cristo del Amor busca la calle Cuna. Abra los ojos. Entre en la antigua parroquia, observe y goce ya de una nueva Semana Santa. Y al fondo a la izquierda, Jesús de la Pasión en besapié. Martínez Montañes y Juan de Mesa.

Por cierto, puede entrar en el casco histórico en esa mañana de pura ilusión por la Puerta Osario o por la Puerta Carmona. Desayune fuerte en los bares de la ronda, le hará falta. Allí cerca, la quietud de la capilla de los Ángeles o la alegría de la procesión de palmas de San Roque le harán ir comprendiendo como se da vida a la ilusión de todo un año.

Pero ¿no habíamos venido a hablar de pasos y bullas?

La jornada puede empezar en el Parque de María Luisa para ver La Paz, estampa que no deja de tener un encanto especial, sí, acaba uno reventado, hay que esperar bastante si va en familia pero siempre puede hacer alguna escapada a refrescarse con una cerveza o acercarse a ver por dónde viene el Misterio y acompañarlo hasta el campamento base donde los niños habrán hecho la bola, para pedir cera por las noches,tras el primer bocadillo. Vaya con cuidado que como ocurre con la primera fritada de croquetas de bacalao ya mismo hacen un directo con esto.

Viva el momento de ver marchar un palio, permítase ese lujo.

Podría haber elegido para empezar la jornada comer por la vieja muralla y con la cofradía de San Julián ya en la calle y su palio en la puerta detenido llegar en el momento justo de que se acerque a la casa de enfrente donde recibirá el cariño en forma de rezo de quienes cuidan a nuestros mayores y ver el palio azul del Domingo de Ramos buscando amplitudes hacia la calle Feria… puede parecer imposible lo que les cuento pero entrando por la Moravia hay un momento en que los músicos abandonan su sitio reservado y …bueno, quizás ya esté hablando demasiado.

Si van con niños, vaya por Duque Cornejo buscando el principio de la cofradía que estará llegando a la calle Feria. Consiga una posición que le permita ver salir el pasocristo por Relator y llegar hasta usted. Caoba y María Magdalena.

Muchos lo prefieren ya perdiéndose el día en el final del programa por las calles estrechas de su barrio. Y saben lo que hacen.

La cofradía de Jesús Despojado por su céntrico recorrido es complicada si no queremos meternos en alguna bulla aunque su vuelta por el Arenal le acabará llevando a tomarse las primeras cervezas con el cuerpo ya notando las horas. Conozco gente que empieza aquí este día del gozo pero ¿por qué no verlo al salir de la Catedral que hasta que entre al Postigo tiene sitio para acompañarlo por Santo Tomás y Tomás de Ibarra?

Muchos sevillanos empiezan la jornada viendo las tres primeras al salir de la Catedral, esperando a la Borriquita en Alemanes, luego cruzando al lado derecho de la plaza Virgen de los Reyes, o por el paso reservado o, si está abarrotado, dar la vuelta por Rodrigo Caro y Plaza de la Alianza.

Si estaba viendo el palio de la Paz perderse por detrás del caballo del Cid puede darse un paseo tranquilo para ver desde la plaza Carmen Benítez hacia la zona de Puerta Osario el saludo de San Roque a la vecina de los Negritos, o esperarla más hacía Jáuregui tomando un helado y metiendo baza con algún familiar sobre “siempre fue con túnica lisa”. La conversación le dará mucho juego.

La noche con sus nazarenos sin la masificación rodeándoles y nuestros pies ya cansados (si no se cansa es que no está haciéndolo bien) le podría llevar fácilmente a Imperial o a Juan de la Encina. Tenga paciencia y quédese en la esquina que eligió, viene lento pero viene con Cirineo y sones clásicos. La música airosa la pondrán las bambalina de Gracia y Esperanza.

La presencia de la cofradía de los Terceros, los tres pasos de la Cena, a su paso por la Encarnación y Laraña hacen estrechas estás amplitudes, sólo con mucho tiempo puede verse a una distancia suficiente pero su segundo paso requiere poder estar algo más cerca. Si no lleva mucha carga humana puede permitirse movilidad, de no ser así, descártelo. O llegar antes por Doña María Coronel o mejor a la vuelta callejeando por Sales y Ferrer hasta la Alhóndiga. Para muchos, con las músicas de Cigarreras, escolanía y Tejera forman el trío ideal de toda cofradía. Para discutirlo en el Bar Manolo de la Alfalfa.

Igual decidió el sábado mientras planeaba sobre el insomnio que este año tocaba empezar en Triana. San Jacinto desde temprano es un hervidero de gente y para tapear tiene donde escoger. Los capirotes morados avanzarán rápidos para dar tiempo al paso de misterio del Señor rezando ir a su ritmo, contándote mucho si se pone la mirada allá hacia donde hay que mirar. Disfrute. Y espere, tenga paciencia para ver, qué llegará la Estrella, la mayor de las penas hecha Imagen para su barrio.

Hay veces que tenemos una debilidad, un pasopalio, un sitio, de vuelta tras el Postigo avanza por Dos de Mayo para girar en Arfe. Cómo muchas lo hacen, le dirán, no, como muchas no, como la Estrella.

Y tras esto, la noche ya está partida. Los barrios acogen a sus nazarenos de vuelta en esos momentos de acompañamiento que se le hace a quienes se fueron para volver. Y la prisa queda guardada en las esquinas y en las bolas de cera de los niños que no quieren acostarse que no quieren decirle adiós a lo que se va entre los dedos del fiscal de cruz de la Amargura abriendo la cofradía. No quiera verla en sitios bonitos pero que no le permitan la visibilidad del conjunto de toda la procesión. Busque sitios amplios que pasando las doce de la noche le darán facilidades de paso. Y si vio de cerca el imponente andar del Misterio por Francos no deje para otra ocasión ir a verlo por Laraña. Y ese otro paso de misterio no catalogado que es el palio de la Amargura, observe el andar, acompañe el duelo. Pero no se despiste… cerraremos el día con Nuestra Señora del Socorro, palio del Amor, entrando en el Salvador, donde empezó esta historia. Sé que le entrarán las dudas cuando esté viendo la Amargura, acompañarla un poco más o ir a ver el crucificado de regreso, ¿me dará tiempo? El palio se marcha y la decisión es suya. Todo no se lo vamos a dar hecho.

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Equipo de redacción de Sevilla Actualidad