Termas Romanas halladas en Caños de Meca
Termas Romanas halladas en Caños de Meca/Canal Sur Radio y Televisión

Hace unos días se conocía la noticia de la aparición de unas termas romanas en los arenales de los Caños de Meca. Este lunes se ha confirmado que esta megaestructura pertenece a unas termas romanas y una factoría de salazones del siglo I a. C al II d.C. El complejo ha sido localizado, concretamente, en la playa de Marisucia.

Las termas disponían de un circuito de aire caliente que era alimentado por un horno. Este proporcionaba el calor a través de cámaras en el suelo y las paredes. Desde la Universidad de Cádiz confirman que es una estructura perfectamente conservada. Afirman que se trata de una estructura que ofrecía un servicio de higiene y ocio para los trabajadores de las fábricas de salazones, las almadrabas y los acuicultores de la zona.

Además, se han hallado restos de estuco rojo, blanco y negro, y de mármol en las termas. Este hallazgo de una idea de cómo estarían cubiertos los muros del complejo. A pesar de que, desde el pasado mes de marzo, se han descubierto restos en el litoral gaditano, el descubrimiento ha sorprendido a los arqueólogos. Todo ellos se engloban dentro del proyecto Arquenostra.

Un hallazgo que engloba algo más grande

El descubrimiento de las termas confirma que la zona era un enclave pesquero de gran potencial. Ya en marzo documentaban desde la Universidad de Cádiz los restos de una zona residencial romana en la que habrían habitado los dueños del primer vivero romano de toda la Bética.

Asimismo, en el enclave, se habría excavado una industria de salazones y un yacimientos prehistórico, con elementos cerámicos y restos vinculados a la industria.

Todo esto sería una prueba de que, tras la pacificación de Hispania, llegaron a la zona colonos italianos de clase alta. Estos habrían impuesto sus modelos de desarrollo urbanístico.

El proyecto Arquenostra decidió, además, ahondar en el yacimiento del Cabo Trafalgar. Este es conocido como un verdadero hito en la navegación. Por ello, el proyecto trata de estudiar el origen de la ostricultura en Andalucía y el norte de África.

Ya en los 70 se comenzó a ahondar en los estudios de estos hallazgos, sin embargo no se encontró demasiado información. Que en esta fase se hayan encontrado estos restos romanos ha sido una sorpresa mayúscula para lo arqueólogos. Estos esperan localizar más estructuras como la hallada, para poder así sacarlas a la luz en los próximos meses.

Por otro lado, se ha confirmado que los restos hallados no se pondrán en valor y serán protegidos.

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