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Sevilla

La nobleza en guerra por los turistas

Dueñas abrirá el 17 de marzo

La apertura esta semana de la Casa de las Dueñas, la residencia sevillana de los duques de Alba, suma un nuevo palacio a la lista de las familias nobiliarias que muestran su hogar al público.

Los Medinaceli, Salinas o León echan a temblar por la competencia que, la que fue la casa de Cayetana de Alba, puede hacerles.

Sevilla fue conocida en el siglo XVI como la “ciudad-convento” por la cantidad de clausuras que se concentraban dentro de la muralla. También podía haber sido llamada la ciudad palaciega porque, en el interior del que está considerado uno de los centros históricos más grandes de Europa, hubo centenares de palacios de lo más granado de la aristocracia española. Algunos de ellos desaparecieron para siempre por avatares de la Historia, otros tienen hoy día uso administrativo, hotelero o museístico. Son pocos los que conservan sus seculares propietarios y aún menos los que se mantienen cerrados a cal y canto.

La finada duquesa de Alba consiguió durante décadas eludir la obligación de abrir la Casa de las Dueñas gracias a diferentes acuerdos con la Consejería de Cultura. Sus herederos han decidido poner fin al secretismo que siempre ha rodeado al que está considerado uno de los mejores ejemplos de la arquitectura renacentista palaciega en Sevilla, inaugurando esta semana su programa de visitas.

Casa Pilatos puede considerarse el principal competidor de Dueñas. El palacio, que continúa siendo la residencia de los duques de Medinaceli, es el cuarto monumento más visitado de Sevilla tras la Catedral, el Alcázar y la Plaza de Toros. En 2013 recibió más de 130.000 visitantes, una cifra que sitúa al palacio propiedad de la Fundación Medinaceli a la cabeza de las casas artistocráticas abiertas al público. ¿Cambiará esto cuando abra Dueñas?

Pilatos es uno de los mejores ejemplos del renacimiento sevillano y sus patios, jardines y colección pictórica y arqueológica son una parada obligada para el turismo extranjero, aunque para la mayoría de los sevillanos sea un espacio desconocido. Los gestores de Casa Pilatos dicen no estar excesivamente preocupados por la apertura del palacio de los Alba. Confían en mantener su tradicional público internacional, dado que la figura de Cayetana Fitz-James, que será una de las principales fuentes de atracción de público a Dueñas, es conocida solo en el ámbito local y nacional.

El palacio de la condesa de Lebrija en la calle Cuna ha tenido durante estos años unas cifras de visitantes mucho más modestas que Casa Pilatos. La increíble colección de mosaicos y piezas arqueológicas que reunió Regla Manjón en este edificio nunca ha conseguido atraer más de 25.000 turistas anuales. La familia León, que actualmente ostenta el Condado de Lebrija, compagina las visitas a la planta baja y alta con la residencia ocasional en el palacio de alguno de sus miembros. Hace pocos años los Salinas abrieron al público el palacio del mismo nombre en la Calle Mateos Gago. Eventos empresariales, conciertos y visitas descubren una residencia palaciega de dimensiones mucho más reducidas que Dueñas o Pilatos.

La incorporación de la Casa de las Dueñas al selecto club de los palacios visitables de Sevilla probablemente cambie radicalmente el mercado. Si en otro tiempo las casas nobiliarias competían por territorios, privilegios y prestigio hoy se enfrentan en una guerra por los turistas.

Sobre el autor

Adrián Yánez

Adrián Yánez

Historiador y Periodista. Cuando era pequeño se dio cuenta de que lo suyo era contar historias. Le da igual si sucedieron en otro siglo o hace cinco minutos. En Sevilla le enseñaron a amar el mito, en la Facultad de Historia a desmontarlo, en la de Comunicación a descubrir la verdad.

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