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Juan Manuel Rodríguez: «La misión de EEUU en Morón debe tener la mayor de las garantías»

EEUU utilizará la base de Morón exclusivamente como apoyo en tareas de transporte

El alcalde Morón de la Frontera, Juan Manuel Rodríguez (PSOE), reconoce en una entrevista a Sevilla Actualidad que existe preocupación en el municipio por la utilización que EEUU hará de la base militar en sus misiones contra el ébola.

Morón de la Frontera afronta un escenario poco habitual. En los últimos días ha cobrado especial protagonismo por la petición de EEUU al Gobierno español de utilizar la base aérea de Morón para operaciones de apoyo en las misiones que los marines están realizando en África en la lucha contra el ébola.

Sevilla Actualidad ha querido conocer la opinión del alcalde, el socialista Juan Manuel Rodríguez, y pulsar cuál es el sentimiento de la población respecto a un tema que acapara portadas de todos los informativos y periódicos nacionales. Asimismo, Rodríguez ha desgranado algunos detalles sobre la situación de la base y la hoja de ruta que pretende realizar de cara a las próximas elecciones municipales.

 

Sevilla Actualidad. ¿Qué valoración hace de la petición de EEUU para usar la base de Morón en la repatriación de soldados desde África?

José Manuel Rodríguez: No es lo mismo la utilización en otra época como la guerra del Golfo, donde su utilización fue bélica que ahora, que se está utilizando como una colaboración de una ayuda internacional, que se organiza para erradicar el ébola.

Como Ayuntamiento mostramos nuestro apoyo a que España participe en esta operación internacional pero queremos que esa solidaridad se realice con las máximas garantías y la mayor transparencia posible. Por ejemplo, los alcaldes de las localidades cercanas debemos tener conocimiento de los protocolos que va a tener lugar con esos aviones.

En principio, nos han trasladado que sólo se tratará de un tránsito de personas y de materiales que no van a estar en contacto con el virus y que, en todo caso, se seguiría un protocolo para que no exista ningún riesgo. Parece incluso que los vuelos serán autorizados vuelo a vuelo.

Tenemos que reconocer que España no puede negarse a colaborar con EEUU. Pero, en esto, coincido con las palabras de la vicepresidenta del Gobierno: Solidaridad sí, pero con la mayor de las garantías. Y espero que esas garantías se nos transmitan fácilmente.  

S.A. ¿Han sentido preocupación real por un hipotético fallo del protocolo?

J.M.R. La preocupación surge porque, como se está evidenciando, en EEUU y en España, el protocolo puede tener sus errores y sobre todo si nos pilla de improviso. Esto, unido a una desinformación, produce incertidumbre. Ha trascendido antes la noticia de la utilización de las bases para esta misión que el hecho de cómo será esta operación. Esto ha hecho que me reúna con asociaciones vecinales y trabajadores de la base para tranquilizar un poco a la población.

Tengo que reconocer que esto nos produjo indignación durante los primeros días cuando no nos llamaba nadie y donde tuvimos que enviar una nota de prensa para expresar nuestra postura, ya que es un asunto que preocupa a los ciudadanos. Pero esto se cura con mucha información, transparencia y sabiendo cómo se va a llevar a cabo ese protocolo.

S.A. ¿Se han disipado las dudas respecto al protocolo?

J.M.R. Estamos en un primer paso. La delegada del Gobierno se puso en contacto conmigo telefónicamente y me informó de primera mano de los pasos que seguiría el Gobierno estatal. Después de que el Gobierno y EEUU hayan decidido el contenido de la operación, espero que tengamos la información lo antes posible, e incluso, que haya una reunión con los alcaldes de la zona y se nos explique en qué va a consistir ese tránsito de personas y materiales y cuál va a ser el protocolo a seguir para que los trabajadores y la población cercana puedan estar tranquilos.

S.A. Hablando de la base, ¿cuáles son las gestiones del Ayuntamiento para frenar el ERE en la base de Morón que solo contempla el despido de trabajadores españoles?

J.M.R. Las competencias de la base dependen del Ministerio de Defensa y no pertenecen al Ayuntamiento. Pero nosotros hemos intentado ser un arma más del comité de empresa y el alcalde de Morón siempre ha estado con los trabajadores, a través de encierros, mociones y apoyo en negociaciones. Desgraciadamente no tengo más armas y sólo puedo pedir a la Junta y al Gobierno que paren esta actitud del Ejecutivo americano a la hora de discriminar a los trabajadores de la base sin justificación.

Se está despidiendo de forma injusta, como dicen los propios tribunales. Pero este es un tema que ni se resuelve en los tribunales ni se resuelve en los ayuntamientos, es una cuestión que tiene resolución a través del ministro de Defensa del Gobierno español. El Gobierno es el único instrumento político que puede blindar el personal español de la base. Por eso, si hoy España es un enclave estratégico para EEUU, no puede ser una hipoteca, tiene que ser un activo. Pero aquí se está haciendo un mal negocio porque cedemos el territorio, la autorización, pero se despide personal andaluz y sevillano.

S.A. Cambiando de tercio, usted fue uno de los pocos que consiguió cambiar el color azul del Ayuntamiento al color rojo socialista en las elecciones de 2011. ¿Cuál fue la receta secreta?

J.M.R. En política no hay recetas, sino trabajo. El contexto de Morón requería que la persona que se hiciera cargo del Ayuntamiento estuviera cercana al pueblo y transmitiera garantía de honestidad. Había que ser muy sincero y, durante la campaña pasada, no hubo promesas, aunque sí compromisos. Nos comprometimos a que íbamos a trabajar con honestidad, a mantener el Ayuntamiento –la primera empresa del pueblo con 300 trabajos directos- y a conservar el mayor nivel de servicios posibles.

No había que inventar Morón, pero había que trabajar sus virtudes. En política, no hay que prometer, hay que comprometerse y eso es lo que hemos intentado hacer estos tres años, pese a los planes de ajustes. Hay que tener en cuenta que a lo local se le ha puesto la etiqueta de malos gestores, pero si se asfixia a los ayuntamientos, se restringe la administración más cercana a los ciudadanos y se impide que se pueda ayudar a los vecinos.

S.A, ¿Está satisfecho de lo realizado hasta ahora en Morón?

J.M.R. Sí, el nivel de satisfacción está empatado con el de frustración, porque son muchas cosas las que se han quedado por hacer. Esperaba que, pese a la crisis, se pudiera haber avanzado en dos reclamaciones históricas: el hospital de Morón y el arreglo de la carretera de Arahal.

El hospital fue prometido y está dentro de los planes de Salud, pero su materialización está paralizada. Pero lo que no puede esperar más es el arreglo de la carretera que une Morón con Arahal. Son 17 kilómetros y el nexo de unión con la A-92 y, en los últimos años, hemos tenido varios accidentes y fallecimientos, circunstancias que no se puede justificar bajo ninguna crisis. Estas son dos frustraciones porque no está en mi mano totalmente ya que no tengo la llave para su ejecución, aunque  sí puedo tocar las puertas necesarias para activar esas llaves y esa es mi responsabilidad.

S.A. Ganaste las últimas elecciones en Morón pero sin conseguir la mayoría absoluta y no realizaste pactos con ninguna formación. ¿Cómo se consigue gobernar en minoría?

J.M.R. Negociando mucho. Eso te obliga a ser mejor político porque las mayorías absolutas son uno de los elementos que causan mayor errores políticos. Han existido momentos duros, por ejemplo, la aprobación de los presupuesto en la Junta de Gobierno local aplicando la ley de racionalización del sector público, pero el 99% de las cuestiones las hemos sacado con el apoyo de un grupo u otro. De hecho, si en las próximas elecciones ganara y llegara a tener mayoría absoluta, buscaría apoyos de algún grupo para la mayoría de las medidas.

S.A. Teniendo la experiencia reciente de la unión del PSOE con IU en el Gobierno de la Junta y salvando las distancias, ¿no se ha planteado una coalición que le facilite la gobernabilidad en el Ayuntamiento?

J.M.R. Al final una coalición es una mayoría encubierta. Y yo prefiero pactos puntuales. La gobernabilidad de la Comunidad no es la misma que la de un municipio. A nivel municipal tenemos menos competencias que en una autonomía, el día a día se traduce en decretos de alcaldía y, para sacar adelante los grandes temas, por ejemplo, el presupuesto, prefiero aprobarlos con consenso de algún grupo de la oposición.

S.A. Con el desencanto generalizado respecto a la política que evidencian casi todas las encuestas, qué puede hacer un Ayuntamiento para seguir solicitando a los vecinos su confianza en las próximas elecciones.

J.M.R. El desencanto no puede ser aprovechado, no se trata de decir lo que la gente quiere oír. Hay que ser honesto y escuchar a la gente e intentar, con sinceridad, sin vender humo, explicar hasta dónde un ayuntamiento puede ayudar, sobre todo a los que sufren el paro y la crisis. Eso se hizo en 2011 y es lo que pienso hacer ahora en campaña.

Para mí lo primordial no es conseguir votos, de hecho, si el pueblo cree que el trabajo que se ha hecho no es correcto, lo decidirá en las urnas y vendrá otro. No hay que pelear el voto y es cierto que hay algunos que sí están peleando estos votos. Y este arma es muy peligrosa porque así llegaron a gobernar grandes dictadores en otros países. Utilizar el desencanto de las personas es la peor arma que se puede usar en política.

Sobre el autor

Alejandro Balbuena

Nació en Sevilla y pronto supo que lo suyo sería la comunicación. Es licenciado en Periodismo en la Universidad de Sevilla y Máster en Marketing Digital por la Universidad de Málaga. Especialista en Comunicación Estratégica y Publicidad, es miembro de la Asociación de la Prensa de Sevilla.

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