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Palabras desde Londres

May Day

En el Reino Unido no se celebra como tal el Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores. Mejor dicho, el reconocimiento de siglos de protestas para la mejora de vida de mujeres y hombres, quienes lo pagaron muchas veces con su vida. Muchas fueron británicas. Por lo visto, se prefiere otras efemérides más acordes con la ideología de la Casa Real y sus políticos. La última vez que coincidió el May Day con el Primero de Mayo fue en 2017, ya que el festivo es el primer lunes de mayo, sin embargo, este año se ha movido al 8 de mayo, como en 1995, para coincidir con el 75 aniversario de la derrota del nazismo y el fascismo en Europa. Al menos aquí se celebra esta derrota y la participación en ella, tener al nieto de uno de los secundarios que perdieron esa guerra como de jefe de estado es muy desolador. Tampoco ayuda saber que Winston Churchill convenció a los estadounidenses para dejarnos a un macabro general por 40 años.

La falta de valoración hacia el Primero de Mayo no es al azar, es la pérdida de una clase social que está desubicada, aquí en el Reino Unido y en Andalucía. Creemos que por pasar unas vacaciones, pagar hipotecas y seguir con la cabeza fuera de las deudas cada mes somos del 1%. ¡Espabilemos, mi gente! ¡Qué no lo somos!

“Kuckle down!”

En 1707, el 1 de mayo se proclama la oficialidad del Act of Union y digamos que el nacimiento del Reino Unido, una fecha significativa para el Estado británico, pero aun así, John Major, Prime Minister (que hizo con Tatcher lo mismo que Boris Johnson con Theresa May, puñalada trapera, y quítate tú que ya me pongo yo) propuso como día del Reino Unido el 21 de octubre por ser el Día de Trafalgar, sí, esa batalla donde el Borbón de turno cede el mando de la flota española bajo la dirección francesa y ambos sufren una derrota bajo la flota británica que siguen recordando año tras año. A su vez trató de suprimir, sin éxito, el Bank Holiday de Mayo, que se supone que engloba el día de los trabajadores y la tradición folclorista de Queen of May.

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Queen of May es la celebración de la juventud y la pureza de las doncellas, zagalas, británicas. Se las corona con flores y van vestidas de blanco. Tiene sus raíces en el paganismo y fue adoptado por el cristianismo, mayo es el mes de la virgen María para los cristianos y musulmanes. En la actualidad, es un acto folclorista que también se celebra en Canadá, por ejemplo.

“Don’t lose your cred wearing that tonight!”.

Es curioso como la devaluación de una fecha, al final se convierte un símbolo, sólo es el comienzo de una desmantelación. En mayo hay dos puentes, Bank Holidays, ambos en lunes como suele ser lo habitual en el Reino Unido. El primero se llama Early May Day y el segundo, Spring Day. Son nombres muy banales para una fecha que degrada la historia universal, principalmente, en el país motor de la industrialización. Aunque hay sindicatos y otras entidades que conmemoran tal día, al sacarlo de la oficialidad lo vuelven partidista y ajeno a la sociedad.

Esto me recuerda la degradación de derechos sociales que los trabajadores estamos sufriendo. Ahora hay muchos aplausos a los sanitarios, pero luego se mira para otro lado cuando hay que apoyar la mejora de contratos y salarios, somos de los peores pagados de las entidades públicas, pero estamos demostrando que somos fundamentales. Gracias por los aplausos, pero apóyanos cuando votes, apóyanos en las marchas del NHS que ha habido por la privatización progresiva del sistema, por el cierre de alas de hospitales y de departamentos enteros  y un largo etc…Ahí el impacto de la ayuda es importante y significativo. Los aplausos y la empatía social que se ha recuperado no dan mascarillas ni trajes de protección ni camas para ingresados ni medicamentos para enfermos ni comidas para los enfermos y el personal sanitario…

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“I am in deep shit now, I need to keep on working”

Gracias ante todo, es de bien nacidos  ser agradecidos, a  la hipocresía de supermercados y cadenas de comida basura por las papas fritas de paquetes, las donas de marca blanca, los chocolates de Pascua, los bebidas energéticas famosas del toro rojo, los nuevos café helados enlatados,  las pizzas…No creo que sea la comida más apropiada para un lugar donde el objetivo es sanar a las personas y que  quienes las atiendan no mueran de un ataque al corazón. Si una fábrica de coches se puede  transformar en una fábrica de mascarillas, una cocina de una pizzería se puede transformar en una cocina saludable, o ¿quizás esos regalos son compras encubiertas a amigos de gente cercana al gobierno o NHS? La salud es lo de menos.

Habría que dar un fuerte aplauso a todas esas personas que han descubierto el deporte como hábito, pero me gustaría recordar que hacer un picnic bebiendo y fumando no es una actividad deportiva. Usar el transporte público gratuito para desplazarse sin tener que ir a un lugar por motivos oficiales permitidos es exponerse al contagio y esparcir el virus. Extremar las precauciones es obligatorio y muy necesario, todos ganaremos al final.

“They knew absolutely zilch about be safe and keep distance”

Boris Johnson sigue con su actuación sobre su paso por el Covid-19. Le doy el mismo valor que a las teorías terraplanistas. Dice que tenían un plan por si él moría. ¿No lo tienen todos los jefes de estado y primeros ministros del mundo?¿Cuál es la novedad? No hay nada que resaltar, se quiere desviar la atención cuando la barrera de los 30.000 muertes ha sido netamente superada, si miramos los datos de ONS, Office for National Statistics, superan ese número con varios miles, los campeones de Europa. El amigo Trump lo tiene peor, el colega Bolsonaro lo niega, mientras se esconde cuando tose. Los grandes amigos de grandes países han sido nefastos en la gestión del Covid-19, aquí seguimos un modelo parecido, aplausos y recortes.

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“Please, stop dicking around, I am busy”.

Sobre el autor

Fran Pereira

Fran Pereira

Natural de Sevilla; en la Rábita, el mar me bautizó; aprendí a caminar y hacer travesuras como cazallero; en Dos Hermanas la escuela me dio alas, la Hispalense un motor; luego en México, bravura y tesón, y por ahora, en Londres, surfeando a contracorriente en la ola del Brexit.

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