Don Juan Carlos:
Muy buenas tardes ante todo. Le habla uno de esos jóvenes parados cuya situación le quita a usted el sueño según dijo hace unas semanas. Uno de tantos jóvenes que ya se cansa de ver cómo una vez tras otra sus mandatarios practican las hábiles artes de la demagogia y la hipocresía. Sí. Uno ya se cansa de estas cosas. El vaso de la paciencia se colma y rebosa: no se puede ir pidiendo austeridad a la ciudadanía mientras se recorre medio mundo en un jet privado -que pagamos todos- para pegar unos tiros.
La servesita de la una












