Sr. Director:
Mientras los pueblos cercanos a nuestra capital, Sevilla, andan reclamando justa y necesariamente su derecho al desarrollo y al progreso, exigiendo motores de desarrollo local para sus pueblos como por ejemplo los trenes de cercanías, el metro, etc. que sin lugar a duda, a parte de su desarrollo como entidades locales generarán calidad de vida para sus ciudadanos, aquí, en este rincón del sur, en esta denostada, oculta, reprimida y castigadas Doñana sevillana, uno de los lugares de la geografía española con más trabas y cortapisas al desarrollo de los pueblos, concretamente en este de donde os escribo, Villamanrique de la Condesa, donde el tren del progreso lo tenemos cancelado de antemano por parte de la Junta de Andalucía con la connivencia de ecologistas, protecciones y otros muchos subvencionados que en su día se apuntaron al negocio puro y duro del ecologismo radical, de despacho y remunerado que ahoga a nuestro pueblo y silencia la voz del manriqueño, poco acostumbrada a la protesta y a la sublevación.
Cartas al Director











