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Grandes y pequeñas cárceles
En esta noche obscura y de palabras he encendido un libro contra el miedo. Las intercesoras no vinieron. Nunca han venido, al menos desde este cuarto, y me da la luz de las páginas como una bofetada cargada de reproches. Estoy sola frente a las palabras, las mismas que enciendo y me apagan las horas, y es por eso que no duermo, ni me muero, ni me muerden.
Tranxilium, alcaparras y números primos
La otra tarde, poniendo orden y concierto en mi habitación, rescaté este ejemplar del libro de Woody Allen, justo al borde de la estantería, como desafiando qué sé yo, y recordé algo que me contaron.
De diarios y responsabilidades
Cuando me dijo que había leído mi diario, accidentalmente (preparado sobre mi mesa, su nombre bien grande), supe que nuestra falta de responsabilidad nos llevaría a asumir que dejaríamos de formar parte de nuestras vidas, al menos como hasta ahora.
En esta noche












