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Concertinas, otro muro de la vergüenza en la Unión Europea

“¿Detrás de las Concertinas, el Paraiso?”

Yo, también he sido “migrante”, porque vine desde mi pueblo natal al pueblo donde llevo prácticamente toda la vida. En Pruna  hay un monumento al Emigrante, lo que soy yo cuando vuelvo de visita. Y aquí. en Alcalá,  sería entonces  una inmigrante.

Nada que ver con la situación de Los Migrantes que salen en las noticias,  esas personas  que, bajo el efecto llamada,  arriesgan  su vida por un sueño-el “sueño europeo”- con la esperanza de encontrar el paraiso, poder sobrevivir y enviar dinero a la familia que no pudo acompañarle. Saben quizás que nunca podrán volver a su país o quizás alberguen la esperanza de poder traer a su familia con ellos (re-agrupación familiar).

Hace años había en España muchos “inmigrantes” sudamericanos que echaron aquí “raíces” y contribuyeron con su trabajo a pagar las pensiones de nuestros mayores. Resulta que la crisis que comienza en 2007,  devuelve a muchos de ellos a sus países de origen, algunos sin “hacer fortuna”, como ya nos ocurriera a nosotros a principios del siglo XX, cuando nos íbamos a hacer  “las Américas”.

También en los años 60-70, nosotros, los españoles habíamos emigrado a Holanda, Francia,  Alemania… Eran pocos los que volvían siendo ricos y  muchos los que se volvieron en los años 90 casi sin nada, porque ya  los puestos que ocupaban-siempre los peores-eran precisos para los indígenas. Eso nos ocurrió a nosotros. Y esa conducta repetimos con los inmigrantes sudamericanos. Luego,  repetimos los mismos patrones, repetimos la Historia ¿Será que no aprendemos nunca de ella?

Hoy en día, el problema ha crecido enormemente, y Europa no encuentra la solución: millones  de migrantes llegan al “paraiso europeo” atravesando la mayoría de las veces “El Mediterráneo”, procedentes sobre todo de   los países africanos, unas veces huyendo de la guerra, casi siempre de la pobreza. Dicen  que llegan  por “el efecto llamada”; pero  yo creo que   es más bien porque las tripas hacen mucho ruido cuando están  vacías, y la cabeza da muchas vueltas cuando no está bien alimentado el espíritu.

Llevamos más de 6 años con el problema de las “migraciones” y todos los países ponen ya excusas para dejar de acoger a estas personas que van de un lado para otro,  convertidas en caminantes. Desde entonces, han muerto ahogadas más de 15.000 personas.  Los que consiguen ser rescatados por una ONG o llegan a las playas andaluzas -2.744 personas en 91 pateras  el día 18 de junio, en el día Mundial del Refugiado– llegan a las costas de Tarifa, Motril, Cádiz y Barbate. Otros lo intentan desde Ceuta y Melilla,  trepando el muro que España levantó  porque así lo exigía la comisión Europea, con lo que nos convertimos en un “tapón” para no dejar pasar ni uno.

Pero siguieron entrando y entonces, en el 2005 añadimos las famosas”concertinas”. A pesar de ellas, las avalanchas  son continuas. Muchos son “bajados” por la policía y devueltos muchas veces,  en caliente, a Marruecos, donde se hacinarán en los montes, para intentarlo otra vez más.

Los pocos que logran atravesar la alambrada, llegan “ajados”, pero contentos porque creen haber alcanzado su sueño.  Inmediatamente son llevados  a un Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) que a veces es una cárcel habilitada temporalmente para acoger a estos inmigrantes. Es aquí donde se dan cuenta de que  éste no es “El Paraiso” que le venden las multinacionales y les hacen pagar las mafias.

Ahora, ha sido noticia El Aquarius, barco que ha recogido a parte de los inmigrantes que iban a la deriva en pateras, cerca de Italia. El recién elegido primer ministro italiano, representante de La Liga Norte, dijo que “nanay”, que Italia no acogía ya más extranjeros…Entonces, el también recién salido Presidente de España, Pedro Sánchez, del Partido Socialista, se ofreció a acogerlos en España. Un gesto que todos los gobiernos han alabado-menos el italiano, claro-y que ha compartido el presidente francés Macron.

Eso ocurre hoy. Y mañana, ¿qué pasará cuando sigan llegando pateras, “cayucos” o balsas de juguete a nuestras costas? ¿Seguirá Europa mirando para otro lado?

El problema de la “Migración no es nuevo”. Hace varios años que las personas que huyen de la guerra- Siria o  Irán- , deambulan por el espacio Shengen, creado en 1985 tras el acuerdo firmado entre los Gobiernos de los Estados de la Unión Económica de Benelux, la República Federal de Alemania y la República Francesa para eliminar los controles en las fronteras comunes. Según este acuerdo, se permite la libre circulación y residencia de las personas que hayan llegado regularmente a él. Este tratado, puesto en vigor en 1995, fue integrado por la Unión Europea en 2009 y aún sigue vigente.

Sin embargo, Europa no solo no  respeta estos acuerdos, sino que abandona a los “migrantes” a su suerte y los expone a abusos y explotaciones ; pero  nadie se hace responsable de ello,  con lo que se está infringiendo la Declaración Universal de Derechos Humanos de  1948, que reconoce a todos  los seres humanos, sin distinción alguna, los derechos y libertades fundamentales. Se deja “el problema” en manos de organizaciones no gubernamentales- ONGS- el salvamento de estas personas, y a veces hasta se impide que estas ayudas sean posibles  como ha ocurrido con los voluntarios sevillanos, acusados de “tráfico de personas” cuando están arriesgando sus vidas en los salvamentos en el Mediterráneo.

Seguimos, pues, levantando muros físicos y muros de “acuerdos”. Además de España, impiden el paso a Europa, Turquía, uno de los últimos países en formar parte de la UE, que consintió en frenar a los refugiados a cambio de 6.000 millones de euros.  También se ha violado la Convención de Ginebra, expulsando a refugiados que habían llegado a Grecia procedentes de Siria, Irak, Afganistán y Pakistán.

También Libia recibe financiación y formación para que los guardacostas impidan la llegada de los refugiados, contribuyendo por ello a levantar un “Muro” infranqueable en todo el Mediterráneo.

Los países de la UE  habían llegado a unos acuerdos para repartir o compartir a los refugiados. Ya se sabía cuántos les tocaba a cada uno. Ningún país respetó la cuota, es más los ignoró completamente.

Sólo el 30% de los refugiados que la UE repartió en 2016 han llegado a sus países de acogida. Ningún gobierno ha cumplido el acuerdo. España, sólo ha acogido al 13% de los 9000 migrantes que le “han tocado”. Los estados de la UE están obligados a acoger a 98.255 llegados de Grecia e Italia, aunque se habían comprometido a hacerlo con 160.000. Solo 28.732 personas han sido acogidas en toda la UE.

Las  concertinas no impidieron que estas personas sigan entrando  “ilegalmente” en “nuestro espacio protegido”- Schengen- y que la pobreza   salte a la cara de los dirigentes europeos, que ya no saben qué hacer con tanto migrante.En esta semana se celebrará otra reunión-cumbre-sobre la crisis migratoria. Corresponde a los gobernantes europeos  encontrar  una solución al problema. España, Alemania y Francia proponen   construir los CIES en la UE, y hacer un frente común a este problema que ante todo es un problema humanitario porque atañe a personas que huyen de la guerra-refugiados– o de la pobreza.

El problema de los “migrantes”-emigrantes e inmigrantes- atañe a toda Europa. Es un problema humanitario que hay que resolver ya.

Muchas personas han perecido en la mar. Las imágenes de pequeños, ahogados en las playas ya casi no nos impresionan.

En España, el recién estrenado ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska anunció la intención de retirar las concertinas. ¿Habrá que esperar mucho para verlo?

La Junta de Andalucía, por su parte pide al gobierno mayor inversión para seguir  acogiendo a los millares de refugiados que arriban diariamente a nuestras costas y considera que el problema atañe a todas las comunidades autónomas.

A Europa “se le ha metido un chino en el zapato”.¿ Cómo “quitárselo”?

Seguiremos ¿construyendo muros?

Habrá que esperar a celebrar la próxima “Cumbre” y confiar que se tomen nuevos acuerdos para encontrar una solución definitiva.

Sobre el autor

Lucre Romero

Lucre Romero

Maestra, especialista de francés. Titulada por la Escuela Oficial de Idiomas, colabora en La Voz de Alcalá desde el año 2003 y en el periódico local 'La higuerita' de Isla Cristina desde el año 2010. Desde 2014 coordina El Club de Lectura en Francés en la Biblioteca José Manuel Lara.

Comentario

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  • Querida Lucre , la situación de los migrantes lleva más de 4 décadas desarrollándose,como un feto va pasando por diferentes etapas, y seguramente esta de cizallas,pateras hundidas, y demás empedimentos no sea lo último, (recuerda el capítulo de la rebelión de los simios,César, terminó con una venganza más que justificada.)…el hombre y las malas políticas nos llevan a estas situaciones.Un beso Lucre y un abrazo a la Familia.

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