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La era

Bailando tweet

Cuando yo era chica estaba de moda la canción de Marisol “la vida es una tómbola” y también se bailaba el “tuis” que por lo visto, no tiene nada que ver con el tweet (pío) de ahora. El tuis ( twist ) es un baile basado en el rock and  roll que se hizo muy popular en los años 60 gracias a la versión de Chubby Checker de la canción “The Twist”, compuesto por Hank Ballard.

El tuis se bailaba por pareja o en grupo, nunca se llegaba al contacto físico. Eso quedaba para el baile “lento” o “agarrao”, que se decía en mi pueblo. Con doce años, aprendimos a bailar el “tuis” con los discos y las películas de Cocha Velasco y lo  practicábamos los domingos  en el casino del pueblo o en las casetas, en  feria.

Hoy día, las noticias no te llegan ya solamente por la radio o la tele.  Desde que se inventó Internet, las noticias-verdaderas o falsas- vuelan cada vez más rápidas. Se han puesto de moda toda clase de redes sociales como el facebook, el guasa, Instagram o Twitter, la más popular. Con un tweet, 280 caracteres como máximo, se pueden decir un montón de cosas. Y en un “pio” somos capaces de contestar también.

¡Lo que ha adelantado la comunicación!-la ciencia avanza que es una barbaridad-, se decía entonces.

Si un político quiere anunciar su retirada,  convocar una rueda de prensa o dar su opinión sobre algo, escribe, desde su ordenador o su móvil un “tweet”, y ya tiene a todo el mundo enterado.  Y, aunque tú no seas usuario de esta red social, también te enteras, porque si es importante, te lo repiten por la tele o en la radio: -fulanito ha dicho esto o lo otro en su cuenta de Twitter, menganito ha puesto en su último “tweet”-ahora mismo- que ha viajado a Estados Unidos…y todo con sólo mover un dedo, a golpe de clic.

Si prefieres que se entere la gente de lo último que viste en el cine, del libro que leíste o a dónde fuiste el domingo, pones un tweet y ya está.

Yo no me manejo muy bien con  el Twitter, y poco en el Facebook. No tengo Instagram y me cuesta trabajo enviar una foto por guasa. Pero me han dicho que si usas alguna de ellas,  debes estar al día para no perderte nada. Y continuamente deberás estar interactuando, o sea, mandando mensajes, o tweets en el caso del Twitter, si no quieres convertirte en un “Don nadie” y  “morir”, como le ocurría a los “tamagochis” aquellos que en los noventa tenían a nuestros niños en un vilo, pues había que estar continuamente pendientes de ellos, porque si no se morían.

Otra palabra relacionada con “tuis” y “tweet” es “Twister”. Esta palabra no sirve para comunicar nada. Es un juego que inventaron a principios del siglo XXI y que consistía, básicamente en tirarse por los suelos para poner las manos y los pies, haciendo malabarismos, sobre unos círculos de colores. Decían que este juego mejoraba la coordinación. Pero yo, creyendo más bien que podía descoyuntarme, nunca lo llegué a practicar.

Pero volvamos a lo del Twitter, que me quiero yo enterar.

Supongo que ya vosotros lo sabéis de sobra.

Según “el abuelito Google”, Twitter es una red social a la que debes pertenecer obligatoriamente porque, si no envías un  tweet al levantarte, aunque sea una chorrada, pierdes prestigio en la red, esa maraña que nos envuelve y de la que difícilmente puedes salir.

Dicen que una mentira repetida muchas veces, se convierte en una verdad. Eso  son las  fakes news o noticias falsas.

Como decía mi padre,  Puede ser verdad y no haber pasado.

Las redes sociales están cada día más presentes en nuestras vidas, yo no lo niego. Cada vez va aumentando el número de usuarios, convirtiéndose hoy en día en un gigante de 500 millones de personas usando el Twitter dichoso, lo que genera 65 millones de tweets, enviados o recibidos y más de 800.000 peticiones de búsquedas diarias. ¡Qué barbaridad! Digamos que esta red es ahora mismo la “Reina” de las redes sociales.

Decir Twitter es hablar de “microblogssins” o microblogueos-no, si al final  vamos a aprender inglés-o sea, lo que antes era un blog, pero con muchas menos tonterías y que va a la velocidad de un rayo.¡ahora que me había decidido yo a hacerme un Blog y ya no se lleva! Total, nadie se va a poner a leer ese “memorandum”. Lo más rápido y eficaz es lanzar un tweet, como si fuera un dardo. Seguro que das en la diana.

Twitter tiene, desde su creación,  muchos seguidores, nadie quiere perderse lo que está pasando, aunque también tiene algunos detractores: ¿un tweet, tal como se escribe, se olvida? ¿ O no?

Muchos han escrito “tweets” de los que luego se han arrepentido, lo han borrado o han tenido que desdecirse, pero que queda señalado en su “historial tuitero”, y luego van y te lo sacan en el momento oportuno. Esto les ocurre o los famosos y a los políticos: que si el mes pasado dijo esto o aquello y los ponen a parir. Y es que no se puede escribir a tontas y a locas como hacemos en los “guasas”, en el que tu dedito suele jugarte malas pasadas y te escribe cosas que tú no querías decir. ¡Ea, ya la liaste!

¡Ahora,  la culpa al corrector!

Un tweet te perseguirá siempre, porque esos 280 caracteres se convierten en un “acta notarial” del tiempo efímero.

¡Y luego dicen por ahí arriba que los del sur nos comemos las palabras!

Sólo nos queda la verdad, contra todas estas Fakes News-mentiras- que recorren las Redes.

¡Quizás nos lleve menos tiempo aprender a bailar de nuevo el Tuis!

Sobre el autor

Lucre Romero

Lucre Romero

Maestra, especialista de francés. Titulada por la Escuela Oficial de Idiomas, colabora en La Voz de Alcalá desde el año 2003 y en el periódico local 'La higuerita' de Isla Cristina desde el año 2010. Desde 2014 coordina El Club de Lectura en Francés en la Biblioteca José Manuel Lara.

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