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El Graderío de la Catedral

Bajo la alfombra nacional

A lo largo de mi carrera he tenido que estudiar bastantes asignaturas de Psicología. Se empieza por lo básico, a nivel cerebral y se termina con la Psicología Social. En muchos temas aparecía Freud, tanto para servir como ejemplo como para servir de ejemplo a evitar.

La Psicología actual reniega del austriaco, que vamos a hacerle, pero no puede negarse su gran contribución a esta disciplina, contribución que ha servido para obtener recursos tan útiles como: cualquier problema actual es algo que se arrastra desde la infancia, de todos estos problemas se puede culpar a la madre y absolutamente todo lo que te pasa es a causa de la represión de algún deseo o necesidad sexual.

Hay que estarle agradecida al padre del psicoanálisis porque si él no hubiera nacido probablemente Woody Allen habría heredado la botica que su padre tenía en Queens. Siempre es bueno que haya niños, y a la Psicología le viene bien poder culpar a alguien de sus errores del pasado.  A mí me pasa algo muy similar con la Transición española, es para mí como la reducción más pequeña que puedo hacer de las tragedias de la España moderna, es el último eslabón de una cadena de despropósitos.

En Sevilla se producen altercados ante la convocatoria de una manifestación fascista ¿Por qué tiene autorización una manifestación fascista? Oiga, porque aquí somos progres y muy modernos, aquí no somos como esos rencorosos alemanes que no consentirían una cosa de este tipo, nosotros tuvimos algo llamado Transición donde la izquierda se bajó los pantalones y a la derecha se le dio cuartel; dejamos que los componentes de una dictadura  fascista fundaran un partido político para que jugaran  a la democracia ¿íbamos a prohibir a estas criaturitas que se manifiesten con lo que ya llevamos consentido? Pues nada, la Delegación del Gobierno autoriza todo lo que le pongan por delante, o casi, y aquí paz y después banderitas con el águila, que para eso tenemos nuestras tiendas de “Todo para el fascista moderno”.

Total, hasta en la manifestación organizada por la AVT de ETA se han paseado esas banderas, y matizo con el “de ETA” porque ya nadie se acuerda de la insolidaria posición de esta asociación cuando en este país desgraciadamente tuvimos víctimas a causa de otra organización terrorista que nada tenía que ver con la de la serpiente. No crean que no me ha parecido paradójico lo de esa manifestación que reivindicaba a mi entender cierta venganza, y también de esto podría culparse a la Transición que tanto ablandó las cosas.

También podríamos culpar a quienes tardaron en aprobar leyes que endurecieran las penas o a quienes creyeron que podrían acogerse a lo más conveniente saltándose a la torera algo tan básico como el Principio de irretroactividad de  las normas sancionadoras; también di alguna asignatura de Derecho, no como para ser jurista pero sí como para entender la Constitución Española y saber que el Artículo 9 no está de adorno… ¿No les gusta el Artículo 9? Otro producto de la Transición, si es que es un no parar…

En este tiempo más que nunca vuelvo a acordarme de Pedro Altares, ese gran hombre que se fue de este mundo rubricando un artículo en que pedía perdón por haber formado parte de aquel proceso descafeinado de cartón piedra que sirvió más que nada para meter la porquería bajo la alfombra y construir sobre escombros…

Las generaciones que no formamos parte de aquél proceso vamos a pagar muy caro el que no se hiciera una reforma desde los cimientos del país, porque al no haberlo hecho hemos perdido legitimidad para casi todo. ¿Quién iba a prohibir a una agrupación fascista que se manifestara? Los del partido fundado por Fraga no creo.

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Sobre el autor

Mercedes Serrato

Mercedes Serrato

Técnica Superior en Integración Social, Graduada en Trabajo Social, Especialista Universitaria en Mediación, Máster Oficial en Género e Igualdad. Actualmente Doctoranda en CC. Sociales; investigadora irremediable, considera la escritura como una gimnasia obligatoria a la vez que placentera.

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