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El Graderío de la Catedral

Aficiones de los Capeto

La historia es cíclica, tanto que a veces hasta asusta… Los Borbones, como muchas casas reales europeas provienen de la antigua dinastía de los Capeto. Curiosamente, fue este nombre, Capeto, el que muchos ciudadanos de la célebre Revolución Francesa usaron para llamar con algo de sorna a Luis XVI.

Los consortes en las casas reales son muy importantes, pregúntenle a la infanta Cristina… La Revolución Francesa nunca habría sido la misma, o incluso ni habría sido, sin María Antonieta, quien entre los desatinos reales y los que le inventaron, fue ese viento que mal soplado acrecenta el fuego en lugar de apagarlo. La célebre respuesta que dio ante la exposición de que los franceses no tenían pan, la mítica sentencia de: “Pues entonces que coman pasteles” parece a día de hoy que no fue cierta, sino que se trató de una atribución que crispó un ambiente que no andaba muy calmo. Pero lo que no es mentira es lo de su Humeau. María Antonieta se había hecho construir una cursi representación de la vida campesina, una obra en que se invirtió bastante tiempo y aún más dinero para que la soberana se disfrazara de pastorcilla y alimentara a ocas con alguna otra cortesana como su querida Lamballe…

A los Borbones les gustan las aves, está claro, y no voy ahora a hablar de la afición de Luís XIII por la cetrería. Sino de las últimas noticias de lo que se gastan nuestros borbones en alimentar a sus faisanes y demás hermosas criaturas con plumas. En tiempos como estos, en que nos hemos acostumbrado a que demasiada gente se vea en la terrible situación de rebuscar en la basura para comer, esos cinco mil euros mensuales deberían ser cinco mil alfileres que se clavaran en la conciencia de una familia que teóricamente vela por nosotros y no me explico que con cosas como esta puedan dormir por las noches.

La historia es cíclica, una rueda que no cesa… A estas alturas de la película tenemos a un Capeto portando una corona, aves de ornamento que viven mejor que muchas personas, caballos de la Guardia Real cuyo lecho es más caro que un dormitorio de IKEA y casi la frase del pan y los pasteles parece viable.

Y la cosa es que la semana ha sido regular con esto de que Cristinita no sea igual que todos los españoles ante la ley, cosa que contradice a la propia Constitución, pero quizás este detalle de las aves, que a simple vista parece menos importante que un favoritismo judicial, es hasta peor. Si no nos respetan en lo básico, si no piensan en el pueblo desde lo más insignificante, no podremos pretender que a mayores niveles se actúe con ecuanimidad.

Los franceses del año de gracia de 1789 tenían un panorama parecido al de ahora, no se lo pensaron dos veces y las cabezas de los Borbones acabaron en cestos… La historia probablemente no es tan cíclica, además, al cabo de los años vino Luís XVIII y restableció la monarquía, aunque la verdad es que no pasó demasiado tiempo hasta que la antigua dinastía acabara saliendo de Francia para siempre.

 

 

Sobre el autor

Mercedes Serrato

Técnica Superior en Integración Social, Graduada en Trabajo Social, Especialista Universitaria en Mediación, Máster Oficial en Género e Igualdad. Actualmente Doctoranda en CC. Sociales; investigadora irremediable, considera la escritura como una gimnasia obligatoria a la vez que placentera.

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