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Centro Tecnológico de Censolar en Mairena del Aljarafe
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Energía solar en Sevilla: entre la incertidumbre legislativa y el cambio de mentalidad

Sevilla es una provincia pionera en el estudio y desarrollo de la energía solar. Así lo afirma Alberto Soria, que es profesor en el Centro de Estudios de la Energía Solar (Censolar), que tiene su sede en Mairena del Aljarafe. Desgraciadamente, la inseguridad que crea la normativa estatal –entre otras cosas con el famoso impuesto al sol–, pese a los incentivos creados por otras administraciones públicas como la andaluza, se une a la crisis del sector de la construcción y a la mentalidad a veces demasiado cerrada del consumidor, evitando un desarrollo más ágil de un sector que no sólo es beneficioso para el medio ambiente, sino también para la economía industrial y doméstica.

Termicol
Termicol es una empresa de Dos Hermanas dedicada a la fabricación y venta de paneles solares térmicos

España, tierra de sol prácticamente todo el año; receptora de turistas procedentes de cualquier parte del mundo, que vienen buscando el siempre agradable clima de nuestras costas y nuestros campos. Pero, ¿aprovechamos el sol para algo más que para atraer a ingleses y escandinavos? Baste un simple dato para ponerlo en cuestión: España tiene un 30 por ciento más de radiación solar que Alemania. Sin embargo, nuestra potencia en energía solar fotovoltaica instalada per cápita es de sólo 120 vatios, mientras que la de los germanos alcanza los 510. Varios factores pueden ayudarnos a entender por qué los alemanes, que también buscan el sol español en sus vacaciones, le sacan un mayor partido energético al astro rey. Y eso que España llegó a liderar hace unos años el desarrollo de la fotovoltaica.

Alberto Soria es profesor en el Centro de Estudios de la Energía Solar (Censolar), que vio en la provincia de Sevilla y, en concreto, en Mairena del Aljarafe, el mejor lugar para tener instalada su sede, en la que se encuentra desde hace 36 años. Según explica, “en España, las dos tecnologías solares principales (fotovoltaica y térmica) han crecido mucho en los últimos 25 años. De hecho, España hacia el año 2008 era líder indiscutible en tecnología fotovoltaica. Desgraciadamente, en  la actualidad ambas aplicaciones están bastante paradas. La térmica debido a que está muy asociada a la construcción de nuevas viviendas; aunque no obstante en Andalucía existen muchas pymes dedicadas a la instalación de equipos solares térmicos de termosifón. Y la fotovoltaica tuvo un frenazo en 2009, a raíz de la derogación de las primas por inyectar en red. Desde hace algunos años existe una muy buena perspectiva con respecto al autoconsumo”.

El impuesto al sol

En octubre de 2015, el Consejo de Ministros aprobaba, a iniciativa del exministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, el peaje de respaldo al autoconsumo eléctrico, que rápidamente fue rebautizado como impuesto al sol. Se trata de un peaje que se le exige a quienes tienen en su casa instalaciones de producción de energía solar para el autoconsumo en concepto de respaldo a la red tradicional de producción eléctrica, porque el autoconsumo no siempre es posible al cien por cien; es decir, no todos los días la instalación de energía solar propia produce toda la energía que un hogar necesita, sobre todo en días de lluvia. En esos casos, el usuario se conecta a la red para completar la recepción de la energía que le hace falta.

Sin embargo, lo que el Gobierno no quiso tener en cuenta con su impuesto al sol, que obliga a pagar nueve euros al año por kilovatio de potencia de cada panel solar instalado, es que lo más habitual es que la electricidad producida en una instalación de autoconsumo sea mayor de la que ese hogar necesita. El sobrante se inyecta en la red general. Dicho de otro modo, las empresas eléctricas reciben energía que no producen ellas, pero que sí gestionan como propia para vendérsela a otros usuarios.

Por todo ello, el impuesto al sol ha supuesto un freno para el desarrollo del autoconsumo, lo que, para muchas asociaciones de consumidores y organizaciones ecologistas, era el objetivo real que perseguía el Gobierno con la aprobación de su eufemístico peaje de respaldo. Pero no todo van a ser malas noticias, ya que el Tribunal Constitucional declaró nula la prohibición del autoconsumo compartido de energía eléctrica proveniente de paneles solares en comunidades de vecinos, prohibición que también se incluía en el real decreto que aprobó el impuesto al sol.

Así las cosas, con tantas idas y venidas, el principal problema del sector, para Alberto Soria, es la incertidumbre: “El sector ha avanzado, pero está un poco a la expectativa porque el principal escollo que encuentra no son tanto los impuestos y tasas que se aplican, sino la incertidumbre del posible cambio de regulación que existe. Por ejemplo, gran parte del Real Decreto 900/2015 son disposiciones transitorias, presumibles de ser modificadas, lo que hace que sea imposible cualquier estudio de rentabilidad serio de las instalaciones fotovoltaicas. En ese sentido, aunque muchas administraciones autonómicas y locales (como la sevillana y la andaluza) están impulsando el autoconsumo, este no es suficiente ante la incertidumbre que despierta la legislación estatal competente”.

Cambio de mentalidad

La inestabilidad legislativa es, por tanto, un obstáculo para el decidido desarrollo de la energía solar. Pero hay más. Por ejemplo, la creencia popular de que este tipo de energía requiere unas instalaciones muy caras que producen una muy lenta rentabilidad. Sin embargo, no es del todo cierto. Alberto Soria, acerca de la tecnología fotovoltaica, afirma que “el precio de los módulos ha bajado tanto, que hace que el coste de toda una instalación fotovoltaica se encuentre por debajo de los 2 euros por vatio, lo que implica que la energía que se genera en ellos es más barata que la de la red; sobre todo en Andalucía, donde la irradiación que nos llega del sol es muy elevada”.

Sin embargo, Soria matiza: “Desgraciadamente, esto solamente es cierto cuando el sistema no cuenta con baterías, ya que estas son muy caras y hacen que en aquellas localizaciones donde haya red eléctrica, su instalación no compense”. Mejor panorama tiene la energía solar fotovoltaica en el ámbito agrícola: “Una aplicación que ahora mismo está teniendo mucha aceptación es el bombeo de agua con tecnología fotovoltaica para aplicaciones agrícolas. Hay que tener en cuenta que se estima que el conjunto de bombeos de agua en el campo es el segundo consumidor de electricidad de España (sólo por debajo de ADIF). Estos sistemas son bastantes sencillos, ya que sólo necesitan espacio para instalar los módulos fotovoltaicos y variadores de frecuencia. Si el autoconsumo tuviera un marco regulatorio estable, la mayoría de las instalaciones (las cuales tendrían una rentabilidad relativamente alta) serían de unos 3 kilovatios y costarían alrededor de unos 4.000 euros”.

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Una aplicación que está teniendo mucha aceptación es el bombeo de agua con tecnología fotovoltaica para aplicaciones agrícolas

Para el autoconsumo de energía solar en el ámbito doméstico, sin embargo, ha sido la energía solar térmica la más desarrollada y por la que más ha apostado la Junta de Andalucía, que durante 20 años tuvo activo, con pequeñas interrupciones de varios meses, un programa de subvenciones para su instalación en viviendas ya habitadas (en vivienda nueva es obligatoria la instalación de estos sistemas desde 2007).

Hace año y medio este programa de subvenciones llegó a su fin, lo que ha hecho que el sector de la energía solar térmica haya decrecido en Andalucía, según explicaba Ángel Martínez, director general de Termicol, empresa asentada en Dos Hermanas que se dedica a la fabricación y comercialización de paneles solares térmicos y otras energías renovables. “Es verdad que el sector ha pegado un bajón en el ámbito de la vivienda habitada; aunque en la nueva se está recuperando poco a poco por la propia mejora del sector de la construcción”. Ha habido incluso empresas dedicadas a la instalación de esta tecnología que han tenido que cerrar. No ha sido el caso de Termicol, que apenas ha sufrido la caída, dado que el 40 por ciento de su producción se exporta a Europa (principalmente a Portugal, Francia, Italia, Bélgica, Holanda y Bulgaria), África (Mauritania, Marruecos, Kenya…), Oriente Medio (Emiratos Árabes Unidos, Líbano…) y América (Chile, Argentina, Colombia…).

En cualquier caso, Ángel Martínez entiende que las ayudas públicas no pueden ser eternas. “Apostar se ha apostado en Andalucía por las energías renovables y en concreto por la solar térmica; lo que pasa es que la crisis ha frenado el sector por la caída de la construcción y las ayudas son un incentivo para impulsar el sector, pero no pueden durar eternamente; el problema es que la gente en este sector se ha acostumbrado a las ayudas y hay gente que no se decide a instalar esta energía en su casa porque quiere esperar a que vuelvan”.

Con ayudas o sin ellas, la inversión necesaria para una instalación doméstica de energía solar térmica no es cara, en palabras del director general de Termicol. “Se amortiza en tres o cuatro años, dependiendo del uso y el precio de la electricidad o del gas; lo que está claro es que las ayudas acortan ese plazo de amortización, pero de todas formas esta energía acaba siendo rentable para el consumidor”.

Ya no hay ayudas públicas a nivel regional para la instalación doméstica, pero eso no quiere decir que se hayan acabado las posibilidades. Así, Ángel Martínez comentaba que “hay una nueva herramienta para impulsar el sector sin ayudas, que es a través de las facilidades de financiación que están empezando a ofrecer algunas entidades para que el usuario pueda pagar a plazos la instalación mediante cuotas mensuales”. Y añade: “el tipo de interés es alto, pero al final no importa demasiado porque el cliente paga unos 30 o 35 euros al mes, que es lo que mismo que le costarían dos bombonas de butano”. Un butano, por cierto, que no hace más que subir y que en el último año acumula un incremento en el precio de la bombona del 32 por ciento. Nada menos.

Mairena del Aljarafe, epicentro solar

Censolar es una entidad de formación tecnológica fundada en 1981 y cuya titularidad jurídica corresponde a Promotora General de Estudios, S.A. (Progensa), sociedad creada en 1980 y cuyo principal objeto social es el fomento de la enseñanza, la ciencia y la técnica.

Censolar
La entidad sevillana Censolar se ha convertido en el primer centro europeo de enseñanzas profesionales sobre energía solar

Censolar nació de la iniciativa de un grupo de ingenieros y físicos que durante la década de los setenta habían sido pioneros en el estudio, desarrollo y aplicación práctica de la energía solar, principalmente en la zona sur de España. La sede principal del centro se encuentra en Mairena del Aljarafe, ya que la provincia de Sevilla es pionera en esta materia. Esto facilita el contacto directo con las últimas innovaciones en energía solar y propicia encuentros con renombrados especialistas de dilatada experiencia. Además, en su momento se escogió como lugar ideal para realizar la mayor parte de la actividad del centro el Parque Empresarial PISA, libre de empresas contaminantes.

Este centro de formación se dirige a cualquier persona u organización con interés en especializarse en el sector de la energía solar. En ese sentido, el perfil de los alumnos es muy amplio: desde estudiantes de Formación Profesional, escuelas técnicas, Ingeniería o Arquitectura, hasta profesionales de ramas de la construcción o afines, instaladores, proyectistas, encargados de mantenimiento… También tienen un apreciable porcentaje de solicitudes que proceden de otros sectores como el del medio ambiente, trabajadores de industrias en proceso de reciclaje y hasta del sector de la banca.

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Fernando Domínguez

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